domingo. 20.05.2018 |
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"Es el peor momento de mi carrera a nivel emocional"

Foto @OBRADOIROCAB
"Es el peor momento de mi carrera a nivel emocional"

El interior catalán del Monbus Obradoiro Nacho Llovet sale al paso después de que el que fuera su entrenador hace varias campañas lo acusara de tramposo en la comparecencia de prensa posterior al duelo del pasado sábado que concluyó con la victoria del equipo compostelano gracias a un tiro libre convertido por el ingeniero industrial a falta de un segundo para el final

Han pasado 48 horas desde que el entrenador de la Penya, Carles Durán, acusara a Nacho Llovet de "floppero" y tramposo tras la derrota de su equipo ante el Monbus Obradoiro y desde Badalona todavía nadie ha pedido perdón. Resulta cuanto menos curioso tratándose de una entidad con tanta solera y que tantos valores inculca a sus jugadores más jóvenes.

Uno de los que puede presumir, y presume, de haber defendido con orgullo la elástica verdinegra es Nacho Llovet, capitán del equipo de Badalona durante años hasta su desembarco a orillas del Sar. Llovet es jugador de baloncesto, ingeniero industrial y buen tipo. El ahora pívot del Monbus Obradoiro se ha ganado el cariño del obradoirismo por su compromiso, por la cultura del esfuerzo y porque, ante todo, es un gran profesional, aunque uno de sus exentrenadores, el propio Carles Durán, lo tache de tramposo de una forma cobarde y premeditada. 

El bueno de Carles le tenía ganas y se sentó en la sala de prensa del Olímpic con ganas de atizar a un jugador con el que incluso a lo largo de la temporada intercambió varios mensajes de WhatsApp. Durán hizo un breve análisis del partido y antes de que los colegas de los medios catalanes interrogasen al coach del Joventut soltó la bomba. "Decisiones o pequeños detalles han hecho que la victoria se fuera para Coruña”, indicó, quien añadió que “antes de que me preguntéis, lo único que digo de la última jugada es que me sabe mal que se pite una falta a un jugador que no para de hacer flopping (simulación para engañar al árbitro) durante todos sus partidos, porque lo de Nacho Llovet es una vergüenza. Y me sabe mal, porque es un jugador salido de aquí”, espetó el bueno de Carles como quien da los buenos días.

Apenas 48 horas más tarde, la rajada sigue corriendo como la pólvora por las redes sociales y las feas palabras del técnico catalán retumban con fuerza en el vestuario obradoirista, que desde entonces se ha bunkerizado para defender al 9.

Ya de vuelta en Santiago, Llovet tomó ayer la palabra. Al interior del Monbus Obradoiro le cuesta dormir desde la noche del pasado sábado y va más allá al admitir que "estoy en el peor momento de mi carrera deportivo a nivel anímico, a nivel emocional", asegura Nacho a este periódico con un nudo en la garganta.

El jugador catalán ha intentando aislarse y enfriar esta situación durante las últimas horas, aunque apunta que le ha resultado muy difícil. Por orden cronológico, la bomba le estalla en la mano mientras disfrutaba de su familia en la cena tras el encuentro. "Estaba cenando con mi familia, porque hace meses que no la veía, y es cuando me empiezan a llegar algunos mensajes de amigos y conocidos con las declaraciones de Carles. Luego ya no he querido ver la rueda de prensa entera, aunque ha sido inevitable leer titulares y fragmentos de la misma. Y reitero que no he querido verla porque es algo que me duele muchísimo. Por un lado estoy dolido y decepcionado, porque yo simplemente hago mi trabajo y lucho con la camiseta que llevo puesta. No soy el culpable de la situación de la Penya ni de las decisiones arbitrales que se toman en un partido. Que se me responsabilice a mí de la situación del equipo y de la decisión arbitral me cuesta digerirlo. Quiero muchísimo al club y les deseo lo mejor", anticipa.

Asimismo, el pívot catalán del equipo compostelano afirma que ha intentado buscar algún tipo de explicación a las declaraciones que hizo Durán al término del choque, pero obviamente no ha encontrado respuesta. Incluso afirma que no ha podido festejar la victoria de su equipo en la que fue su casa. "La Penya ha sido mi casa durante muchos años y la situación que están pasando hace difícil poder alegrarse por una victoria como la del sábado con la repercusión que esto tiene. Tanto en Badalona como en la Penya tengo muchos amigos y esta situación me afecta mucho. En la pista tengo que actuar como un profesional de baloncesto y ahora estoy en el vestuario del Obradoiro. Supongo que las declaraciones vienen del calentón del partido y de cómo van las cosas. Hay muchas emociones, pero como ya digo no lo entiendo. Me siento sorprendido, porque ni se me había pasado por la cabeza que se pudiera decir algo así", subraya.

Sobre la posibilidad de haber salido antes al paso para defenderse de las críticas de su extrenador, Llovet señala que "las redes sociales tienen cosas buenas y malas. La gente expresa sus sentimientos sin reflexionar demasiado y las declaraciones de Carles encendieron bastante las redes. Yo nunca haría unas declaraciones así y desde el sábado he querido enfriar el tema. Se me hacía difícil hacer una declaración pública. Estoy intentando superar todo esto. Yo nunca haría unas declaraciones así, pero lo que quiero dejar claro es que yo no hago trampas".

Sobre la jugada de la discordia que acabó con el interior catalán en la línea de los 4.60 para dar la victoria al Monbus Obradoiro con un tiro libre, Llovet la explica de la siguiente manera. "En esa acción salto al rebote, hay un contacto claro por mi espalda, me desequilibro y me caigo. Yo no pito la falta ni dejo de pitarla, por eso me sorprende que se me responsabilice a mí. Y tampoco quiero hacer comentarios sobre los árbitros porque nunca lo he hecho. Lo que sí quiero dejar claro es que yo no me tiro al suelo. Hay contacto en esa acción y yo me caigo. Decidir pitar o no, no es cosa mía", subraya.

Resulta curioso también que Carles Durán fue entrenador de Nacho Llovet cuando el interior catalán alternaba el CB Prat con el primer equipo del Joventut. " Fue mi entrenador en mi segundo año sénior y este año cuando ficha en la Penya le envié un mensaje de felicitación, igual que cuando firmó en Bilbao para desearle suerte. Ahora deseo que la Penya se salve".

El destino

El destino ha querido que el que fuera capitán de la histórica Penya durante tantas temporadas silenciara el Olímpic el pasado sábado para apuntillar todavía más al bloque verdinegro. "El destino ha sido muy cruel por ponerme a mí en esa tesitura, porque si la falta hubiese sido a otro jugador seguramente no hubiera pasado todo esto".

Sin embargo, el propio Llovet asegura que durante estos días no ha parado de recibir mensajes y muestras de cariño. También de la propia Penya y de los jefes de Carles Durán. "Estuve hablando con todas las personas del club y mucha gente me ha enviado su apoyo, porque consideran que está siendo todo un poco injusto".

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