Santi Valladares: "A este club lo llevo en vena"

Santi Valladares: "A este club lo llevo en vena"
Santi Valladares: "A este club lo llevo en vena"

El preparador del Santiago Futsal atiende a este periódico antes de poner rumbo a Levante. Este viernes, el bloque santiagués se juega la vida en la máxima categoría del fútbol sala nacional después de 15 temporadas consecutivas en la élite

Santi Valladares es patrimonio del club. El actual jefe de la casa blanca lleva el escudo del Santiago Futsal en el pecho desde el día cero del desembarco de la entidad en la capital de Galicia. Sufre como nadie, admite que su familia también, y destaca que entrenar a este equipo no es un trabajo para él. E incluso va más allá: "La gente no me llama porque sabe que no salgo de aquí. Mi casa es esta. Y si me llama un club de los grandes tendría que poner mucha pasta encima de la mesa y que me dejaran hacer muchas cosas. Iba a poner muchas cosas para que me dijesen que no. Estoy en mi casa y en muchas ocasiones pasando penurias económicas. Venir al Multiusos no es venir a trabajar", detalla.

El míster del bloque compostelano, otrora campeón de la Copa de España y de la Recopa de Europa, vive su temporada más difícil después de década y media en el club. Este viernes se juega literalmente la vida en Levante, pero antes de partir hace balance. No escurre el bulto, profesa su amor por los colores del Santiago Futsal y es consciente de que la empresa se antoja complicada. Santi Valladares en estado puro.

-A falta de 24 horas, ¿cómo está? Le veo tranquilo, aunque supongo que la procesión irá por dentro.

Tranquilo no estoy. Tampoco estoy nervioso; estoy preocupado. Tienes detrás a mucha gente que ha dejado aquí muchas horas y el responsable eres tú. Es así, o yo por lo menos lo veo así. Hay una preocupación generalizada, pero es normal porque te puedes ir a Segunda. Esto es deporte.

-Nunca pierde la sonrisa.

Es que esto es algo importante, pero hay cosas peores. Estoy responsabilizado, igual que todos. Son situaciones que el deporte las tiene y algún día llegan. En los clubes grandes llegan de otra forma, porque pierdes una final, no te clasificas de primero... Y en los clubes humildes llegan de otra forma, como jugándote el descenso.

-¿Duerme del tirón estos días?

Estoy durmiendo bien. Bueno... (se ríe). Le doy muchas vueltas a la cabeza, pero no sólo esta semana. Tomo unas pastillas para el colesterol, que no sé si tienen algún efecto secundario.

-A nivel emocional, ¿es esta la temporada más dura de su carrera?

Lo que ocurrió hace dos años en aquel partido de la primera vuelta contra Jaén fue determinante en la historia del club. De aquella el club desaparecía. Ahora mismo es una situación complicada y triste porque te puedes ir a Segunda y luego ya veremos. La situación de Jaén fue muy desagradable. Hablamos de un partido en el que habíamos decidido pedir un tiempo muerto por si había noticias. Fue una situación muy caótica. Acabamos el partido sabiendo que no seguíamos. Fue una situación muy triste, la más complicada para mí sin duda.

-El club era inviable.

Claro. Es que no había ni un euro en la caja. Se estiró el tema hasta el último segundo y después pasó lo que pasó. Ahora mismo el club continuaría en Segunda. Yo creo que no desaparecería.

-¿Y Santi Valladares seguiría en Segunda?

Ahora mismo no estoy yo para pensar en eso. Yo soy el menos importante en esto. Lo importante es que se salve el club. Es lo único que me preocupa ahora mismo. Hemos dejado aquí muchas cosas, muchas horas. Aquí las personas han pasado y lo importante sigue siendo el club.

-El presidente dijo a este periódico en una entrevista que no concebía al Santiago Futsal sin Santi Valladares.

Le agradezco mucho sus palabras. Me tiene mucho cariño, pero no las puedo compartir porque la realidad es otra. La historia del deporte es otra. Tampoco se concebía al equipo sin Venancio. Se fue Venancio y vino Tomás. Tampoco se concebía al equipo sin Tomás y cuando se fue me quedé yo. En Xota está Imanol y cuando se vaya el club seguirá.

-¿Nota el desgaste?

Llevamos años viviendo situaciones que desgastan.

-¿Pero se ve con fuerzas para continuar?

Las únicas fuerzas que me quedan son para ir a Levante a ganar. Después cargaremos pilas para afrontar el último partido aquí en casa contra Peñíscola. No hay otra. Todo tiene que estar concentrado en Levante.

-Después del de Jaén, ¿es el de este viernes el partido de su vida?

Es determinante. Viví en el filial una situación muy parecida, aunque al fin y al cabo era un filial y no tenía tanta importancia. El primer entrenador de este equipo soy yo y si el equipo desciende la culpa será mía. La responsabilidad máxima es mía. En cualquier deporte, cuando un equipo desciende, ¿quién desciende? ¿De quién se oye hablar?

-A mí particularmente me parecería injusta esa percepción.

Eso es lo de menos.

-Y si se salva, ¿de quién es el mérito? ¿Del entrenador o de los jugadores?

De los jugadores. Los que juegan son ellos, pero el responsable soy yo.

-¿Sufre mucho?

Bastante. Me molesta estar donde estamos. Y sufro, porque este club para mí es muy importante, muy importante.

-¿Y su familia?

Sufre muchísimo, más que yo.

-¿En casa hablan de todo esto?

En casa intento no transmitir negatividad.

-¿Cuántas veces le han dicho que se apartara?

Nunca. Todo lo contrario. Jamás. A lo mejor me lo tendrían que haber dicho.

-Pero en las últimas temporadas sí que se planteó dejarlo.

Es cierto que esta misma temporada después del partido de Segovia hablé con la directiva por si ellos consideraban que el equipo necesitaba un cambio de cara. Por encima de todo está el club, pero el apoyo siempre fue total. No presenté ningún papel, pero les dije que me apartaba para que sacara otro esto adelante.

-¿Por qué?

Porque estas cosas son así. Por encima de todo está el club. Intuía que algo tenía que cambiar, pero la directiva siempre contó conmigo.

-¿Y los jugadores?

También. Como todos pueden tener su criterio y sus cosas, pero siempre me vi respaldado por ellos. Todos teníamos que apretar un poco más el culo.

-¿Cómo es este grupo?

Como todos. Dentro de un grupo no se van todos a tomar cañas juntos, pero es buen grupo. Son gente joven, cada uno llega aquí con sus historias, pero es gente trabajadora. De los años que llevo aquí, aunque en todo grupo siempre hay cosas, estoy contento con todos los grupos que tuve. Hubo alguno mejor que otro, pero todos tiraban del carro. Y si alguno no lo hacía, el club lo acababa echando.

-¿Es este el equipo que quería a principio de temporada?

Lo vas haciendo. Nosotros tenemos carencias, pero hay que adaptarse siempre a lo que hay, al tema económico. Y estoy muy contento, porque al fin y al cabo por aquí han pasado jugadores completamente desconocidos que ahora son campeones del mundo. Y de eso me siento orgulloso. Han salido jugadores que posiblemente si no hubieran tenido la oportunidad de estar aquí ahora no serían quienes son.

-El presidente dijo en una entrevista a este periódico que el descenso no sería traumático.

Es la opinión del presidente.

-¿La comparte?

Más traumático sería desaparecer. Eso sería muy triste. De todas formas, yo creo que el club no desaparecería en caso de descenso, porque llevamos cuatro años trabajando con muchas penurias económicas. Ahora el club estará mejor en el tema económico. Se fue peleando duramente con eso y tirar la toalla me parecería absurdo. Para mí descender supone una patada en los mismísimos. Me dolería mucho.

-Se emociona.

Porque a este club lo llevo en vena. Llevo muchos años aquí y tengo para hacer un libro de todo esto.

-¿De qué o quién se acuerda ahora?

Buf, de muchas cosas. Pero es que todos los días surgen anécdotas. Muchas veces viene por aquí Darío (exdelegado del equipo) y contamos las mismas anécdotas mil veces y te sigues riendo. Con Venancio, con Tomás, con Chipi, con Miguel, con Ramón, con el antiguo presidente... Son muchos años aquí.

-Ahora que habla del antiguo presidente. ¿Tiene algún tipo contacto con José Antonio Lobelle?

No.

-¿Qué opinión le merece?

Hay que darle el mérito que tiene de haber traído el fútbol sala de élite a Santiago. Ese mérito lo tendrá para siempre. Después, a mí me recuerda a un cuadro: "Saturno devorando a su hijo".

-¿Y sobre el actual?

Le echó muchos bemoles para coger el club como estaba y seguir trabajando en esa situación.

-Lleva 14 años en el club. ¿Se siente valorado?

Mucho. Si no, no estaría aquí. Para mí esto supone muchas cosas. Cuando el club vino de Chantada para aquí, este señor jugó en este club y ya estaba medio retirado. Formo parte de la historia de este club desde el primer día que vino para Santiago. Yo aquí no vengo a trabajar. Yo nunca dije: "me voy a trabajar". Esa fortuna no la tiene mucha gente. 

-¿Tuvo la opción de salir en algún momento del club?

Nunca. Es que tampoco me lo planteé ni moví nada para salir.

-¿No tuvo ofertas en 14 años?

Eso tampoco lo voy a decir. Siempre se hablan cosas, pero la gente no me llama porque sabe que no salgo de aquí. Mi casa es esta.

-¿No se movería de aquí por nada del mundo?

Sí es bueno para el club, sí.

-¿Le llama Inter, ElPozo o Barça y no se mueve?

No sé qué decirte. Tienen que poner mucha pasta encima de la mesa y que me dejen hacer muchas cosas. Iba a poner muchas cosas para que me dijesen que no. Estoy en mi casa y en muchas ocasiones pasando penurias económicas. Venir al Multiusos no es venir a trabajar.

-¿Le deben dinero?

La situación poco a poco se va solventando. Algunas cosa sí, pero ahora mismo no es lo importante.

-¿Está bien pagado?

Me dan lo que pido. No estoy aquí por dinero. Sabiendo que hubo y hay problemas económicos pude haberme marchado, pero me he quedado aquí.

-¿Están al día en cuanto a los pagos?

No.

-¿Hubo alguna amenaza de plante este año?

No. Las amenazas existían cuando había mucho dinero. No hay amenazas y cuando alguien necesita algo el club se lo da.

-Cree más que nadie que el equipo se puede salvar. O eso transmite.

Por supuesto que sí. Soy consciente de que es muy complicado y sé que esto también se puede sacar. Hemos llegado a esta situación porque hemos jugado mucho con fuego.

-¿A principio de temporada intuía esta situación? Me refiero a llegar a las dos últimas jornadas así.

No, pero a medida que iba avanzando la temporada veía que lo íbamos a pasar muy mal. El año pasado nos salvamos a falta de dos jornadas y porque dos equipos se descolgaron. Excepto las dos primeras campañas, que teníamos dos buenas plantillas, después el tema económico nos castigó mucho. Aparte de eso, hubo varios equipos que fueron creciendo y ficharon muy bien porque también tenían más dinero. Tuvimos buenos equipos, pero siempre nos faltaron tres o cuatro veteranos que son los que tienen esa madurez para ir tirando de todos.

-Son cosas para analizar a final de curso, ¿pero han detectado las causas que han llevado al equipo a esta situación?

Yo creo que es un poco el devenir. Si ves que hay una nube negra cerca, llévate el paraguas si no te quieres mojar. Y el tema económico en este club lastró mucho y desde la directiva se hacen cábalas, números y vamos saliendo. Aquí llegaron durante los últimos años jugadores de Tercera y Segunda División B. No sé por qué este club nunca tuvo buenas ayudas. No me refiero a las instituciones. No entiendo muy bien por qué nadie llegara a apostar fuerte por este club. Mira Palma, Jaén... No necesitamos un millón y medio de presupuesto para hacer una plantilla para ir a la Copa ni a los playoffs. En los dos primeros años que cogimos el equipo jugamos semifinales de la Copa de España. Pasamos de tener cigalas a tener gambas congeladas, aunque las gambas congeladas si las descongelas bien y las fríes en una buena sartén también están muy buenas.

-Le quiero preguntar por el arbitraje. Y que no suene a excusa.

No fue un año en ese aspecto en el que tuviésemos mucha fortuna. Obviamente hay cosas que nos merecimos. Hay dinámicas que van surgiendo. Hay árbitros buenos y árbitros que no son tan buenos.

-¿Cree que en estas dos últimas jornadas pueden ocurrir cosas extraordinarios en cuanto a resultados?

Eso lo deja a vuestra investigación. No quiero pensar en eso.

-Pero en la previa dijo que Segovia iba a perder en Ferrol.

No. Dije que O Parrulo va a ganar sí o sí. Ojalá me equivoque y me daréis castañas por todas partes, pero yo sé que O Parrulo va a ganar.

-¿Por qué esta tan seguro?

Porque sí. Porque lo lleva haciendo en las últimas jornadas. Hay cosas que tengo seguras y esto lo tengo muy seguro.

-¿Y en Pamplona en la última jornada también?

Eso ya no lo sé y ahora tampoco me preocupa, aunque a lo mejor allí no les hace falta ganar.

-¿Cree que desde fuera alguien desea que el equipo descienda?

No me corresponde a mí valorar eso. En el ser humano van implícitas muchas cosas. Sí es cierto que habrá gente que quiera que el club descienda, pero es algo innato del ser humano: la envidia, el rencor... Lo llevamos metido todos dentro.

-Si te salvas...

Yo me salvaría si tengo una enfermedad grave. Yo pienso en el club. Si el club se salva es una pasada.

-Si descienden...

Sería muy jodido.



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