El maravilloso legado de Estalote

El maravilloso legado de Estalote
El maravilloso legado de Estalote

El Consorcio de Santiago está digitalizando el fondo fotográfico del compostelano Ramón Sánchez Estalote para ponerlo a disposición del público y de los investigadores. El archivo reúne unas 4.000 fotografías y unos 1.500 negativos que reflejan la ciudad de Santiago de las décadas centrales del siglo XX

El fotógrafo compostelano Ramón Sánchez Estalote (1908-2002) retrató la ciudad de Santiago y parte de Galicia durante las décadas centrales del siglo XX. Su archivo, guardado en cajas de zapatos y en una vieja maleta de cartón, algo muy habitual en esa época, fue recuperado por sus sobrinos poco después de su fallecimiento. 

Hace unos meses, sus herederos firmaron un convenio con el Consorcio de Santiago en virtud del cual le cedieron estos fondos para garantizar su conservación y divulgación. Este fondo fotográfico, que ahora custodia el Consorcio, reúne unas 4.000 fotografías y unos 90 metros de película repartidos en unos 1.500 negativos. También se conserva el álbum de fotos personal de Estalote, con su familia, sus viajes y excursiones… “As fotos están relativamente ben conservadas”, asegura Xabier Vieiro, responsable de conservar y digitalizar el fondo. 

Su trabajo comenzó a principios de marzo de este año. “O primeiro paso foi limpar todo o material con paño estático e aire comprimido porque tiña moito po. É un traballo lento xa que cómpre ser moi meticuloso. Despois houbo que ordenar todo por materiais (tipos de papeis…) e tamaños e logo clasificar segundo a temática das fotos”, explica. En estos momentos está avanzando en el proceso de digitalización con el fin de poner todo este patrimonio a disposición de la ciudadanía en general y de los investigadores.

Las fotos más antiguas son de la Guerra Civil

Las fotos más antiguas que se conservan son de la Guerra Civil, entre los años 1936 y 1939. En el momento del alzamiento Estalote estaba en Burgos y mismo llegó a retratar a Franco. En el caso de la ciudad de Santiago, las instantáneas más antiguas corresponden a los últimos años de la década de los cuarenta del pasado siglo y las más modernas datan de los años 1974 a 1977. 

Entre todo el material que custodia el Consorcio hay negativos inéditos, negativos que tienen su correspondiente positivo en papel y también hay positivos que carecen de su negativo. Además, con sus fotos se hacían postales de la ciudad para los turistas.

Respecto a la complejidad de conocer cuándo se hizo cada una de las instantáneas, “hai fotos que son doadas de datar pola propia imaxe que mostran. Os negativos que empregaba Estalote eran de fabricantes nacionais, de xeito que neses casos carécese de información da fábrica para saber cando se tiraron as fotos. Pero si cando utilizaba a marca Kodak, xa que nas perforacións das películas hai un código baseado nunha serie de símbolos que ofrecen información relativa á data de fabricación”, indica Vieiro. 

El experto destaca que “non se trata só de dixitalizar e almacenar, senón de facer un arquivo operativo, que todo estea ben catalogado e ben conservado, coñecer o estado de cada elemento e as necesidades específicas de conservación que se requiren. Cómpre deter o proceso de destrución que conleva a propia química do papel. É importante conservar os orixinais das fotografías, porque máis alá de reproducir dixitalmente a súa información visual, as fotos como obxecto físico levan consigo moita información sobre o contexto social no que se realizaron”.

Fotos coloreadas a mano y fotos aéreas

“A colección vai ter un valor enorme como patrimonio cultural da cidade. Ademais, co paso do tempo terá aínda máis valor porque Estalote pintaba a man moitas copias, que eran en branco e negro. Facíao cuns iluminantes, unha especie de pinceis. É unha intervención directa e singular do autor, como se se tratase dun cadro, e Estalote era un magnífico iluminador de fotos”, destaca el experto.

Vieiro recuerda que Estalote iba en avioneta con un amigo suyo del Aero Club para realizar fotos aéreas. Luego pintaba cada edificio teja por teja. “Era un virtuoso deste sistema, polo que as copias teñen agora un gran valor documental. Mesmo facía varias versións da mesma imaxe e probas de cor detrás do cartón. El decidía a visión do mundo que quería divulgar”, apunta. En estas fotos aéreas, muchas de las cuáles son inéditas, puede contemplarse el Santiago de los años 50, un momento transformador de la ciudad: el Campus recén construido, la estación de ferrocarril recién hecha, el emblemático Edificio Castromil, etc. Hay imágenes tan curiosas como el edificio del actual Parlamento de Galicia rodeado de fincas, la Plaza Roxa a prado, el cambio del tejado de la iglesia del Pilar, el tipo de vehículos de la época, la ropa de la gente, las lecheras, la feria de ganado… hasta los primeros partidos de fútbol del Compostela en la Residencia. “As fotos de Estalote conservan a historia visual da cidade desa época”, afirma el experto.

Fotos en tonos rojos

“Entre todo este valiosísimo material atopamos algunha rareza como fotografías viradas a ferro, que son en branco e negro pero a copia final somérxese nunha nova cubeta para darlle uns tons vermellos fronte á orixinal gama de grises. É un proceso pouco frecuente. Tamén hai películas de medio formato, un carrete un pouco máis ancho do habitual, e que están entre as máis antigas que se conservan do autor”, explica Vieiro.

Comentarios