"Si podemos, el objetivo es llegar en tres años al fútbol profesional"

"Si podemos, el objetivo es llegar en tres años al fútbol profesional"

El director deportivo de la SD Compostela pasa revista a las puertas del sorteo del playoff de ascenso a Segunda División B. Con la ilusión por bandera, Manuel Castiñeiras destaca el compromiso del grupo, se deshace en elogios hacia el cuerpo técnico y sueña con llevar al club de su vida de nuevo al balompié profesional

Manuel Castiñeiras ama los colores de la esedé como pocos. Santo y seña de la entidad, el eterno capitán del Compostela dirige ahora desde los despachos, junto con el presidente, el devenir de la parcela deportiva del club al que tanto amor profesa. Estuvo, lo echaron, y acabó regresando a la entidad de su vida con la iusión de devolverlo al fútbol profesional. De momento, en dos años ha configurado un proyecto que ya es campeón de Tercera y que, a partir de la próxima semana, luchará para ascender a la categoría de bronce del fútbol español. Desparrama ilusión, pide el apoyo de la ciudad y lanza el reto: "Si podemos, en tres años el objetivo pasa por regresar a la Segunda División".

-¿Un director deportivo tiene tiempo para saborear un título?

Poco, la verdad. El domingo lo celebramos, pero el lunes fue un día bastante ajetreado. Estamos contentos y felices, sobre todo por los chavales, que trabajaron muchísimo durante el año y se lo merecen.

-Mi intención era entrevistar al entrenador, pero él mismo me dijo que hablara con usted "porque no sale en las fotos pero gran parte de culpa de todo esto es suya". Literal. Manuel Castiñeiras siempre fue un perfil humilde. ¿Qué porcentaje tiene en este éxito?

Agradezco que Yago diga eso, pero el mayor porcentaje es de los jugadores y del cuerpo técnico. El cuerpo técnico es el que prepara los partidos durante la semana y los jugadores son los que ejecutan. Mi única misión después de planificar el equipo y hacer los fichajes pasa por intentar ayudar a todos y proporcionarles todos los medios posibles para que trabajen a gusto. El gran mérito es para ellos y ellos son los que tienen que tener el reconocimiento de la gente.

-¿Esperaban esto al principio de temporada?

No, la verdad es que no. El objetivo era mejorar la clasificación del año pasado y eso era quedar entre los cuatro primeros. La meta era llegar al playoff, incluso quedar cuartos ya era un éxito, como si nos la tuviéramos que jugar en el último partido como ocurre ahora con el Alondras. A medida que fue avanzando la temporada las cosas fueron saliendo muy bien y hace un par de meses, cuando pasamos esa crisis después de las derrotas contra el Bergantiños y el Cultural Areas, el equipo se levantó muy bien de esos dos golpes y a partir de ahí vi que el equipo tenía ganas de ser campeón.

-¿Cuánto vale esta plantilla?

El gasto de la plantilla esta temporada está en 140.000 euros. Son 20 jugadores, por lo que sale a una media de 700 euros por jugador. Creo que no es una plantilla excesivamente cara y obviamente a partir de ahí hay jugadores que cobran más y otros menos.

-¿Cree que desde fuera se le está dando el mérito suficiente a lo que ha logrado este equipo hasta el momento?

Creo que no. Es una plantilla muy joven, la gran mayoría de ellos con poca o nula experiencia en Tercera División, con jugadores que están creciendo muchísimo y que tienen un potencial muy grande. A principio de temporada muchos equipos no pensaron en firmarlos porque la gran mayoría no tenían esa experiencia en Tercera que buscan los que están en la parte alta. Creo que tienen un mérito grandísimo. Por mi parte, estoy encantado con todos y los veo entrenar día a día y tienen un potencial muy importante en el fútbol. Ojalá tengamos la suerte de ascender a Segunda B y puedan demostrar su valía.

-Cuando en verano se sienta con el entrenador para configurar el nuevo proyecto, ¿cuáles eran las premisas?

Una vez que teníamos claros los que queríamos que continuasen, esa base, empezamos a trabajar en los perfiles. Para ciertas posiciones necesitas un futbolista con más experiencia y en otros apostamos por juventud. Para los laterales, tanto el derecho como el izquierdo, fichamos a dos chicos de 20 años y, sin embargo, para la delantera buscamos un futbolista que, aún siendo joven, tuviese ya algo de experiencia en la categoría y con goles en Tercera como es el caso de Primo. Fuimos a otro perfil de futbolista ofensivo como pueden ser los casos de Alex Ares y de Róber quienes, sin ser excesivamente mayores, son jugadores con cierto peso en la categoría aquí en Galicia. Una mezcla de todo. A la hora de fichar, cuando veo jugadores, siempre lo hablo con Yago, porque si él no lo ve claro no se hace. Buscábamos un perfil de jugador que tuviese margen de mejora y crecimiento y sólo hay que ver la temporada que están haciendo jugadores como Lucas, Santi, Ube, Samu, Alberto Freire... Son futbolistas de 20-22 años que han ido creciendo y que ahora mismo son jugadores con un potencial muy grande. Por fortuna, tanto a nivel humano como futbolístico nos han salido muy bien las cosas. No es fácil acertar y nosotros acertamos.

-¿Es esta la plantilla que querían a principio de temporada?

Sí, más o menos todo lo que buscábamos lo firmamos. Quizá el único que se nos escapó para el lateral izquierdo fue David Castro, el que está ahora en el Pontevedra. Nos gustaba mucho, nos interesaba, hablamos con él y apareció la oferta del Pontevedra en Segunda B.

-Hábleme de Primo. ¿Lo conocía?

Sí. Lo conocía especialmente porque estuvo en la Gimnástica de Torrelavega y en el Tropezón media temporada. Jugó una eliminatoria de Copa Federación contra el Compostela y era un futbolista que a mí particularmente me parecía muy interesante. Sabía que estaba en el filial del Eibar, pregunté por él y todo el mundo me lo recomendó. Hicimos un esfuerzo económico para traerlo y tuve que hacer números y cálculos para que encajara en el presupuesto. Él también mostró predisposición para venir.

-¿No contaban con él allí?

No. Parece ser que al ascender cambiaron prácticamente toda la plantilla porque querían rejuvenecerla, aunque Primo tenga 24 años. Una vez que se abrió esa posibilidad yo lo vi claro. Tenía que ser una apuesta importante y afortunadamente ha salido de maravilla.

-Primo no es del club de los 700 euros.

No, evidentemente no. Todo el mundo sabe que en el fútbol lo que se paga es el gol.

-Álex Ares tampoco.

Tampoco. Es un futbolista que a nivel de Galicia cuenta con mucha experiencia y tiene un cartel importante.También hicimos un esfuerzo por él y cerramos un acuerdo rápido.

-¿Cuántas llamadas ha recibido ya en lo que va de curso preguntando por estos dos futbolistas?

No, llamadas la verdad es que no. Sí que es cierto que en enero hubo un equipo de Segunda B que, por lo que me comentó el propio jugador, estaba interesado en Primo, pero él está aquí muy contento y en ningún momento se planteó la salida. Está encantado aquí porque hay un ambiente maravilloso. Es una piña increíble. Su ilusión es ascender a Segunda B y jugar con el Compos en Segunda B.

-¿Ya le ofreció la renovación?

No, pero extraoficialmente hablas con él y tiene toda la intención de continuar aquí. Si se consigue ese ascenso habrá que hacer números y ver las ofertas que tiene él, porque seguramente le lleguen bastantes. A mí también me gustaría contar con él.

-¿Y al entrenador?

Oficialmente no hablamos. El año pasado cuando me llamaron para construir este Compos tenía claro que el entrenador tendría que ser él. Lo conozco de ser profesor en la Escuela de Entrenadores de la Federación y de las charlas que tuve con él de fútbol sabía que era el idóneo. Era el entrenador perfecto para esta gente joven.

-¿Pero va a continuar pase lo que pase?

No hay nada oficialmente, pero sabe de manos del club que pase lo que pase la idea es que siga. Cuando acabe el playoff obviamente él tendrá que valorar sus cosas, pero estamos encantados y él también. Queremos que siga y se ha ganado seguir con este proyecto. No era fácil venir y empezar con este proyecto desde cero. Eso cuesta mucho tiempo y en apenas dos años ha logrado que el equipo sea campeón.

-Usted que ha pegado muchos tiros en esto del fútbol, ¿qué sensaciones tiene de cara al playoff? ¿Cómo lo ve?

Depende de muchas cosas. Del rival, por ejemplo. Todos son campeones, son buenos equipos, pero hay algunos que tienen más experiencia que otros. Eso es indudable. Soy optimista porque veo al equipo con una confianza muy grande y muy maduro. Pese a la juventud, sabe trabajar muy bien los partidos. El otro día contra el Arenteiro, con la presión que ellos estaban metiendo porque se estaban jugando mucho, el equipo fue súper maduro dentro del terreno de juego. Aquí todos tienen hambre e ilusión y eso te da un plus. Y luego, ser campeón siempre te da otra oportunidad en el caso de quedar eliminado en el primer cruce. Luego hay cosas en el playoff que hay que saber manejar: son 180 minutos y todo es diferente a la liga. En liga puedes encajar un gol en el minuto 10 y volverte loco para conseguir tres puntos, pero en un playoff eso te puede salir muy caro. Hay que tener más calma, más tranquilidad y pensar que tienes un partido de vuelta. Para eso está el cuerpo técnico y hay jugadores que tienen cierta experiencia.

-¿A quién no quiere ver ni en pintura? Se lo pregunto así, a bote pronto, y antes del sorteo del lunes.

Todo el mundo habla del Espanyol B. Ganó la liga catalana con una solvencia importante y los comentarios que me llegan de gente de fútbol giran en torno a eso, que tienen un equipo muy bueno. Parece ser que es un rival muy potente, aunque no vi vídeos todavía del Espanyol.

-Y de los que ya son campeones, ¿cuántos vídeos ha visto? 

He visto algunos. No partidos enteros, pero sí trozos para ver los campos que tienen los rivales, las plantillas y qué estilo de juego manejan. He visto algo de Unionistas, del Ceuta y Cádiz B, del Don Benito, del Internacional de Madrid porque es un equipo desconocido a nivel de Tercera... He visto algunas cosas, pero tampoco en profundidad porque aún faltan por decidirse cosas y tampoco tendría mucho sentido.

-Me consta que otra de las cosas que les gustaría evitar es un desplazamiento al sur.

Por experiencia son factores que influyen mucho. Jugar en Andalucía o mismo en Ceuta si fuese campeón es complicado porque te encuentras con un clima muy cálido, con la humedad que hay allí... Son factores que influyen mucho. Prefiero jugar por el norte: Asturias, Cantabria, Navarra, País Vasco, La Rioja... Más por el clima que por otra cosa.

-Y quiere jugar la vuelta en casa.

Si tengo que elegir quiero la vuelta en casa siempre. Si juegas en casa y llevas un resultado negativo, darle la vuelta fuera es complicado, aunque si analizas la trayectoria del Real Madrid en la Champions ves que puede pasar de todo (se ríe). Puestos a elegir, prefiero jugar la vuelta en casa.

-En el peor de los casos, ¿qué supondría no ascender?

Sería una decepción, nunca un fracaso. Es una plantilla joven, con un presupuesto modesto en función a otras plantillas que hubo otros años. Sería una decepción, porque una vez que estás ahí es una gran oportunidad. De fracaso nunca hablaría. No ascender supondría dar cointinuidad a lo que tenemos este año, habrá jugadores que tendrán ofertas de superiores categorías y sería difícil poder mantenerlos aquí. Entonces la meta pasaría por mantener el bloque y reforzar dos o tres cosas para mejorar lo que tenemos, que no será fácil teniendo en cuenta el campeonato y los puntos que hemos hecho y los descensos que puede haber de Segunda B.

-Siguiendo con el playoff, ¿tienen en mente organizar algo extraordinario para que la ciudad se vuelque con el equipo?

Están desde el departamento de marketing y comunicación trabajando en un vídeo promocional para animar a la gente a venir. Yo le pediría a la gente que acuda a animar a los chavales, porque creo que lo merecen y se lo han ganado. Tenemos gente de casa, de Santiago, de Bembibre, de Negreira, de la comarca. Son chavales que se merecen el apoyo de la gente.

-Es su segundo año como director deportivo e intuyo que es una faceta que le gusta y que se le da muy bien.

Me gusta, sí, me gusta y lo llevo bastante bien. Hay épocas del año más agobiantes y otras más tranquilas. Me gusta ver fútbol, me gusta ver jugadores. Son cosas que siempre me gustaron. Me gusta más esto que ser entrenador, aunque lo de ser entrenador siempre fue un gusanillo bonito, y ahora más que participo en casi todos los entrenamientos con Yago y estoy en el día a día en el campo. Tiene la parte bonita de transmitir cosas hacia los jugadores, pero también tiene la parte complicada que pasa por tomar decisiones y eso a mí me costaría mucho. Dejar fuera de la convocatoria a jugadores todas las semanas que los ves entrenar como entrenan aquí es complicado.

-Antes hablamos de Primo, de Alex Ares y de Yago Iglesias, pero usted ha hecho la plantilla del equipo campeón. ¿A usted no lo ha llamado nadie?

No (se ríe), pero los que me conocéis sabéis que estoy en mi casa. No me planteo salir de aquí.

-¿Qué significa el escudo del Compostela para Manuel Castiñeiras?

Todo. Es mi casa, llevo aquí desde niño. Tengo 38 años y la mitad de mi vida la he pasado aquí. Siendo de casa, para mí trabajar en este club es lo máximo. Mi máxima ilusión sería que este club siguiese creciendo y llegase a Segunda A, que es el sitio en el que tendría que estar, y si fuese conmigo trabajando en el club sería lo máximo. Aquí tengo mi casa, mi familia, mis amigos y soy muy muy muy de Santiago. La gente lo sabe. Me cuesta salir de esta ciudad hasta para ir de viaje. Esto es lo máximo, incluso estando en Tercera División. Ver a futbolistas como Samu, Albertiño Freire o Lucas en el fútbol profesional sería increíble.

-¿Y lo ve?

Lo veo, sí, lo veo.

-¿En la hoja de ruta del club figura la Segunda División A a medio-largo plazo?

Sí. Lo hemos hablado. Nuestra intención es llegar a Segunda B, si puede ser ya ahora muchísimo mejor, asentarnos en Segunda B un par de añitos y haciendo las cosas bien y con tranquilidad poder dar el salto. Es un paso complicado, pero si hacemos las cosas bien puede haber una oportunidad.

-O sea, que el objetivo es plantarse en tres años en el fútbol profesional.

Si podemos sí, conscientes de la dificultad que tiene. Tenemos un bloque de gente joven que si vamos a Segunda B han de madurar ahí y consideramos que hay mucho potencial para poder dar el salto. Obviamente habrá que acertar en los retoques y en los puestos clave para competir en las mejores condiciones y eso cuesta dinero.

-En Segunda B con 140.000 euros no vas a ningún sitio.

Evidentemente no.

-Se lo pregunto porque intuyo que el presidente no querrá volver a caer en los mismos errores del pasado: proyectos con mucho presupuesto que acabaron como acabaron. ¿De qué les sirvió aquello?

Para aprender. Cuanto más presupuesto tienes más margen tienes para fichar y acertar, pero eso no te lo dice todo. A veces tener mucho dinero te hace perder la perspectiva. A veces vas fuera a fichar un futbolista caro cuando tienes aquí uno de casa, de su nivel, más barato. Nos sirvió para no romper lo que tenemos aquí, que es un grupo humano extraordinario. Además, gran parte de ellos sienten cariño por los colores, son chavales de aquí de la comarca que han pasado, algunos, por las categorías inferiores y que para ellos el Compostela siempre ha sido un referente. Y a partir de ahí, que la gente de fuera que venga muestre compromiso y no venga a hacer el año y buscar una mejorar económica. Queremos gente con hambre, con ilusión y que quiera crecer con el club.

-Hasta donde uno sabe, el presidente este año no pone un euro de su bolsillo.

Esa es la intención que tiene el club, la de seguir dependiendo de si mismo y no de una persona que venga a poner dinero. El club ahora se mantiene con subvenciones, ingresos de publicidad y abonados. El área económica del club lo tiene muy claro y a principio de temporada me dijeron lo que podía gastar y nada más. Por fortuna, el año pasado acabamos con un poco de superávit en el presupuesto y eso es lo ideal, que podamos generar dinero y vivir de lo que generamos y que el proyecto deportivo sea este. Vivir de una persona es complicado, porque un año puede poner dinero y que acabe todo en una decepción como ya ocurrió hace dos años. La intención es salir en Segunda B y competir con lo que hay. Si se puede gastar algo más, perfecto; si tenemos que gastar menos, nos adaptaremos. De todas formas, y aunque el presidente quisiera poner dinero, la intención del club y de la junta directiva no es esa. Queremos sobrevivir con lo que el club genera, aunque eso implique afinar muchísimo.

-Para ir cerrando. ¿Ya tiene jugadores en agenda para la próxima temporada?

Más que en agenda los tengo en la cabeza. Tengo una idea más o menos de si seguimos en Tercera cómo podría ser la plantilla, y si subimos a Segunda B tengo otra. Una vez que termine la temporada, y en función de la categoría en la que estemos, tendré que sentarme con Yago, que yo creo que va a renovar, para ir fijando cosas. Otra de las ventajas que tiene ser campeón es que si asciendes en la primera eliminatoria tienes un margen mucho mayor que el resto para trabajar que no tendrías de otra manera.

-La última. A San Lázaro vienen los de siempre, los más fieles. ¿Le da pena que la ciudad no responda?

Me da pena por eso que acabas de comentar, que al final son los de siempre a los que estamos muy agradecidos, pero a mí me gustaría que el aforo fuese mayor porque gran parte de los jugadores son gente de casa, de la zona, que cualquier día los ves por su pueblo, y a mí me gustaría que los chavales tuviesen el apoyo de su gente. Que estos chavales de casa puedan llegar algún día al fútbol profesional sería increíble. Ahora tenemos el ejemplo de Borja Iglesias en Zaragoza. Es bonito que gente de aquí esté dando ese nivel y tenga ese reconocimiento a nivel nacional.

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