"No queremos una liga de 16 con dos descensos"

"No queremos una liga de 16 con dos descensos"

El director general y deportivo del Monbus Obradoiro, José Luis Mateo, recibe a este periódico en su despacho para repasar el presente de la entidad, que pasa por acabar la fase regular como undécimo clasificado para disputar la competición europea de la FIBA la próxima temporada por primera vez en su historia. El ejecutivo madrileño también hace balance de sus seis años en Santiago, de la próxima Supercopa que se celebrará en Sar y del mercado, su hábitat natural

José Luis Mateo es uno de esos regateadores top al alcance de los mejores como Garrincha, aunque él, rayista de corazón, admita que ha llegado a aborrecer todo lo que rodea al deporte rey. El director general y deportivo del Monbus Obradoiro, con la licenciatura de Periodismo bajo el brazo y con pasado como redactor en la revista Gigantes del Basket, además de reconocido forero en sus tiempos mozos con ciertos artículos de opinión con mucho recorrido en la época, afronta su sexta temporada en el club que preside Raúl López. Hasta la fecha ha cumplido el expediente con notas altas y el próximo objetivo pasa porque el equipo se clasifique para tomar parte en la competición europea por primera vez en su historia, además de organizar la próxima Supercopa. 

Desde su llegada a la capital de Galicia, la entidad ha ido dando pasos hacia adelante hasta ganarse el respeto del resto de enemigos y de la propia competición. El Obradoiro tiene voz y voto y el madrileño es uno de los ejecutivos con mejor cartel en el país. José Luis Mateo recibe a este periódico en su despacho de unos 20 metros cuadrados, interior, sin ventanas y repleto de carteles y pósters promocionales colgando de sus cuatro paredes. Dos teléfonos móviles, dos ordenadores portátiles sobre la mesa y una pantalla de televisión bajo la que se acumulan cientos de deuvedés. Es su hábitat natural.

Al arquitecto del Monbus Obradoiro también hay que saberlo leer entre líneas.

-¿Le parece bien si empezamos por el final?

Usted manda.

-Cuatro plazas de Euroliga, tres de Eurocup y otras cuatro para la competición FIBA. ¿Ha de quedar undécimo el equipo para poder disputar la próxima temporada competición europea?

Así es. Habrá 11 plazas para la Liga Endesa.

-En caso contrario, ¿no podrían entrar por invitación jugando previas? Me remito a los casos de la Penya o Estudiantes esta misma temporada.

Según nos ha comentado la FEB este año no habrá ese tipo de inscripciones en la FIBA Champions League y la previa, que será de una ronda, la disputará solamente el cuarto clasificado.

-¿Han hecho números? El presidente dijo en una entrevista a este mismo medio que el Consejo de Administración estaba preparado para afrontar el reto y que el presupuesto debería de aumentar en torno a un 15%, o sea, en unos 300.000-400.000 euros.

Sí, claro, hemos hecho números. Y la cifra que apunta de unos 300.000 € puede ser correcta.

-¿Qué perfil de plantilla configurarían en ese caso?

En la relativo a longitud de plantilla, polivalencia de algunos jugadores o utilización del filial en el día a día. Tendríamos que hacer las cosas un poco diferentes, pero los principios básicos de prima del colectivo, el esfuerzo como seña de identidad o el objetivo primordial de conseguir la permanencia en la Liga Endesa no cambiarían. Pero me parece prematuro hablar de esto. Me gusta eso que dicen aquí de no poner el carro delante de los bueyes.

-Y a la hora de tener o firmar jugadores, el hecho de jugar en Europa les favorece, porque me consta que hay jugadores que en su día no renovaron porque uno de los “requisitos” era jugar dos partidos a la semana.

Sí, así es. Jugar competición europea suma, como también lo hace tener una buena afición, que en la ciudad se viva bien, que el club funcione y sea serio. Pero no nos engañemos, porque el primer factor es el económico.

-¿La competición Europea puede ser un arma de doble filo? Existe un riesgo evidente.

Creo que ya hemos hablado lo suficiente de este tema sin estar siquiera clasificados. Si algún día lo estamos, hablamos de los riesgos, que es obvio que los hay.

-Lleva seis años al frente de la dirección general y deportiva del club. ¿Va a continuar la próxima temporada?

Al finalizar la temporada es cuando me suelo sentar con el presidente a analizar la campaña, el proyecto, conocer su impresiones y transmitirle las mías. Así que una vez transcurrida la jornada 34, hablaremos y veremos dónde estamos. Aquí imprescindibles hay 4.010, los 4.000 abonados y el presidente y su Consejo de Administración. El resto somos todos reemplazables, y más desde que el club va teniendo una estructura y una manera de hacer las cosas, tanto en lo deportivo como en el resto de departamentos.

-¿Dudó en algún momento en salir del club?

Los puestos de responsabilidad tienen un desgaste, en algunos casos doble, porque es hacia arriba y hacia abajo. Lo de los ciclos en el deporte de alta competición no es palabrería: existen. Cada día que pasa me queda un día menos en el Monbus Obradoiro. Este club es diferente en muchas cosas, pero en eso somos todos iguales.

-¿Diferente en qué aspectos?

Que es un club que te deja trabajar, que es serio con los pagos... Hay una serie de cosas que hay que poner en valor. Que hay una afición que te apoya en las duras y en las maduras. 

-¿Acusa mucho el desgaste?

Estoy calvo (se ríe). Hay una realidad y el tiempo va pasando. En el deporte profesional es así.

-¿Cuántos clubes le llamaron durante los últimos seis años para ficharle?

¿De la ACB o de...? Esta respuesta a la gente no le interesa. La realidad es que llevo seis temporadas aquí.

-¿Usted tiene agente?

No, aunque esto en EEUU sí que sucede. En España nosotros negociamos, tenemos experiencia para hacerlo y en Europa no está del todo bien visto que los que tienen que tomar decisiones a la hora de formar equipos o contratar tengan agente.

-Usted se mueve como pez en el agua ahí.

Hay mucha competencia, por lo que la complejidad aumenta más. Entre los agentes hay de todo. Tratan de hacer su trabajo de la mejor manera posible. Hay agentes buenos, regulares y malos, como también hay camareros buenos, regulares y malos.

-¿Cuántas veces le han preguntado por qué el Obradoiro no ficha jugadores de color?

No hay ningún tipo de explicación más allá de que los jugadores de color a los que hemos hecho ofertas en los últimos años no han venido. El tema presupuestario también es importante, porque los jugadores que tienen determinada calidad técnica, normalmente tienen también una determinada calidad física y eso hace que su precio suba. En los últimos años hemos hecho bastantes ofertas a jugadores de color y no han venido.

-Vayamos al presente. Pustovyi, Bendzius, Simons, Thomas y Radovic acaban contrato. Vayamos por partes. ¿Está Thomas renovado con cláusula de salida NBA?

Es política del club no hablar públicamente sobre los contratos de los jugadores. Bastantes desventajas tenemos de por sí a la hora de acudir al mercado como para ir dando información alegremente.

-Siguiendo con Thomas. Me consta que desde Barcelona le llamaron para llevárselo a mitad de curso.

Esa pregunta la responderemos fuera de competición. Quedan dos partidos muy importantes. Por lo tanto, el foco está en Tenerife, que precisamente acaba de ganar brillantemente al FC Barcelona.

-¿Qué probabilidades hay de que continúe? 

Estamos en competición. Y sí, Matt va a jugar en Tenerife.

-Pustovyi todavía tiene un año más de contrato, pero los contratos también están para romperlos.

Artem también a jugar en Tenerife, por lo menos hasta que le piten las cinco faltas.

-Bien tirada. ¿Cuántas veces se ha sentido perjudicado por el arbitraje?

Es una labor muy complicada. Creo que la Liga ACB tiene un departamento que trata de tener un arbitraje mejor cada año. Las cosas que normalmente tenemos que decir sobre esto las decimos en los foros reservados para ello, que son las asambleas ACB en las que estamos los 18 clubes propietarios. Más allá de alguna queja o crítica puntual es ahí donde debemos mejorar entre todos el arbitraje.

-¿Se plantearon en alguna ocasión manifestar públicamente una queja como acaba de hacer Fuenlabrada, por ejemplo? Ya que tira de coletillas, hay otra aquí que viene al pelo: “Quen non chora non mama”.

Cada club funciona de una manera y tiene su propia manera de actuar. Es un mundo muy complejo.

-En el caso de Bendzius, el jugador dijo no hace mucho que hay contactos para renovar. ¿Cómo está ahora mismo la situación?

Se está recuperando muy bien de su lesión y esperamos que esté para ayudar al equipo en Tenerife.

-¿Y sobre Radovic? ¿Jugará en Tenerife?

Sí. También necesitaremos la mejor versión de Rado para tener opciones en Tenerife.

-De salida, los cupos ya los tienen cubiertos de cara al próximo curso.

Sí, ahora tenemos seis, que serán los que alinearemos el sábado en Tenerife.

-Ya sé que usted trabaja durante todo el año. ¿Tiene algo cerrado ya aparte del viaje a Tenerife?

Sí, el viaje a Tenerife. Nos vamos el viernes después del entrenamiento, vía Madrid, y regresamos el domingo en vuelo directo.

-¿Cuentan con Bachynski para el próximo curso? Él no estará en Tenerife.

Jordan es un jugador que está de baja de larga duración. Ha sido una desgracia, pues estamos hablando de una enfermedad, no de una lesión. Lo primero, más que el tiempo que le lleve o dónde vaya a jugar en el futuro, es que se recupere; el resto ahora es secundario.

-Hábleme de la Supercopa. Mi información es que sólo falta la confirmación oficial.

Así es. El ayuntamiento ha hecho un esfuerzo para que este importante torneo se juegue aquí por primera vez en la historia y el club ya va teniendo una trayectoria en la ACB, con el añadido del éxito de la Copa de A Coruña, que ha avalado ese interés.

-Los requisitos, además del canon, pasan por cambiar la superficie y la instalación de un vídeomarcador. Por curiosidad, ¿el vídeomarcador quedaría fijo en el pabellón o sólo se utilizaría en la Supercopa?

Eso es algo en lo que se está trabajando y sobre lo que no se tomarán decisiones definitivas hasta la firma del evento. El tema del vídeomarcador estamos analizando diversas opciones que tienen que ver con temas económicos de renting, de leasing... No tenemos la decisión tomada y será algo que se decida en el Consejo de Administración que habrá a principios del mes de junio.

-¿Pensó que el equipo se podría clasificar para disputar la Copa después del arranque de liga?

Cuando tienes uno de los tres presupuestos más bajos de la ACB, si piensas en la Copa antes de la penúltima o de la última jornada de la primera vuelta es que te falta experiencia o que no conoces lo suficientemente la Liga Endesa.

-¿Cree que desde fuera se le da el mérito suficiente a lo que ha hecho el equipo? Salvarse a falta de tres jornadas y mire donde está Betis o Bilbao, por ejemplo.

Esa es una buena pregunta. Y la respuesta es sí. Aunque quizá en el futuro se vaya a valorar más, creo que nuestros abonados saben perfectamente lo que hay y que el Monbus Obradoiro es un club reconocido en la ACB y también fuera de España. Es algo que notas cuando viajas. Y eso es mérito de todos: jugadores, técnicos, directivos, patrocinadores, aficionados… De todos.

-¿Cuánto vale la actual plantilla del Obradoiro?

1,8 millones.

-¿Habrá superávit este año en las cuentas después de cerrar en negativo el pasado curso?

Estamos en mayo. Aún quedan partidas por cerrar, pero sí, en general hemos cumplido con el presupuesto una vez más. Una de las líneas maestras del Consejo de Administración es que haya baloncesto en Santiago de Compostela el mayor tiempo posible, y eso también pasa por ser serios con los números.

-¿Qué le parece el ascenso del Breogán?

Una buena noticia para su afición y para todo el baloncesto gallego.

-¿Más competencia a la hora de fichar?

No. A la hora de fichar no competimos con el resto de Galicia, sino con todo el mundo, y ahora más aún con la nueva D-League. La gran dificultad del Monbus Obradoiro no estriba en cuántos equipos gallegos haya en ACB, sino en su presupuesto y en las escasas ayudas públicas que recibe en comparación con equipos de la Liga en la que compite o con los propios clubes gallegos.

-Habrá entonces jugadores de la segunda liga de la NBA que este año opten por no dar el salto a Europa.

Va a ser más complicado por las nuevas condiciones económicas. En la D-League no es lo mismo que haya un salario mínimo de 25.000 dólares brutos que de 75.000. Son equipos que ya compiten con nosotros. Si en la D-League ahora llegan a las cantidades que pagas tú y aún encima tienen la posibilidad de firmar un contrato de firmar un contrato de 10 días en la NBA con los que sacan otros 150.000 y encima están en su casa... Muchos se van a quedar allí. Otra cosa es que los equipos que tienen 300 ó 400.000 para los americanos les pueda afectar menos esta normativa, pero a nosotros nos va a afectar especialmente.

-De los que suenan, ¿qué candidato para presidir la ACB le gusta más?

El presidente de la ACB lo elegirán los clubes propietarios. Por eso nuestro Consejo de Administración se reunirá con los tres candidatos finalistas antes de la elección del día 22 para estar en la condiciones de tomar la mejor decisión en aras al interés común, y no particular, de la Liga.

-Le pregunto por Juane, por ejemplo.

La semana pasada hablé con Miguel y esta semana se verá con nuestro Consejo. Le escucharemos, y él sabe que el Monbus Obradoiro necesita una competición de nivel, con un buen reparto, calendarios lógicos, una liga fuerte… Por eso el sentido de nuestra votación irá por el bien general.

-Ascensos y descensos, ¿por qué modelo de competición vota usted?

Yo creo que es bueno que haya ascensos y descensos. La presencia de Burgos es una noticia muy positiva para la Liga y después, en función del número de equipos que haya en la competición, defenderemos uno o dos ascensos. A nosotros la liga de 18 equipos con dos ascensos nos parece una buena liga. Los equipos de Euroliga están pidiendo una liga de 16 por descongestionar calendarios. Los equipos de ACB, el resto de equipos, dijimos que entendíamos esa problemática y que aceptaríamos una liga de 16 bajo determinados parámetros, pero esos parámetros no se han cumplido todavía. Cuando se cumplan, veremos dónde estamos. Lo que no queremos es una liga de 16 con dos descensos.

-Por curiosidad, ¿tiene perfil en las redes sociales?

Sí. Utilizo las redes sociales de forma discontinua, sin intervenir y para informarme de asuntos diferentes al baloncesto.

-¿Lee lo que contamos los medios a diario?

Sí.

-¿Le gusta el periodismo?

Sí. Tengo la Licenciatura. Estudié para vincularlo con el mundo del baloncesto. Estuve trabajando durante más de diez años en una revista de baloncesto. No he hecho otro tipo de periodismo.

-¿Cómo valora esa experiencia?

Muy bien. Fue una etapa de mi vida muy bonita donde además eres joven. Esa experiencia laboral la empecé con 19 años y me permitió hacer numerosos viajes y tener numerosos contactos que en mi posterior vida profesional, en los 15 años que llevo en la ACB, me han servido de mucho.

-Siempre ha querido vivir de esto.

Del baloncesto, sí. Me encanta el baloncesto. Fui jugador de baloncesto, era muy malo, luego fui entrenador y la vida me ha llevado al mundo de los despachos.

-Su primer despacho fue en Granada.

Sí. Luego estuve en Sevilla, después en Alicante y ahora llevo seis años en Santiago.

-Con usted hablamos de fichajes en muchas ocasiones. Y yo le pregunto: ¿Cómo lo fichó a usted el Obradoiro?

Habíamos tenido una temporada buena en Alicante, donde habíamos jugado la Copa del Rey y el playoff con uno de los presupuestos más bajos de la liga. Los dos máximos accionistas del club, que eran la Diputación y el Ayuntamiento, decidieron que al año siguiente por motivos económicos el equipo iba a partir en la LEB y decidí poner fin a mi ciclo allí. Me llamó Raúl López, nos vimos, y fiché en el Obradoiro.

-¿Fue Raúl el primero en llamarle?

Sí.

-¿Qué le propuso?

Me dijo que estaban buscando un director general y deportivo, me habló del proyecto del Obradoiro y digamos que me convenció para fichar aquí. Luego tuve una reunión con el Consejo de Administración y decidí venirme para aquí.

-¿Es fácil trabajar con Raúl López?

Lo más importante a la hora de trabajar con un presidente es que confíe en los profesionales de las diversas parcelas. Yo tengo la confianza de Raúl y del Consejo de Administración y a mí no me resulta difícil trabajar con Raúl.

-Es un apasionado del baloncesto.

Sí. Le pone mucha pasión y algo más que la pasión: dinero para que esto salga adelante.

-¿Cómo se encuentra el club cuando decide aceptar el cargo?

Que era un club con muchísima ilusión por todos los lados. Toda la ciudad y parte de fuera apoya al Obradoiro. Eso se contagia y te da energía.

-De las seis que lleva aquí, ¿cuál fue su temporada más complicada?

La más complicada fue la pasada, sin duda. Tuvimos una serie de lesiones concentradas en los mismos puestos que hicieron que una gran parte de la masa salarial de la plantilla estuviera sentada en el palquito que tenemos a pie de pista.

-¿Mala suerte?

Sobre todo fue mala suerte al haber tantas lesiones traumáticas. Siempre hay más factores, pero en este tipo de lesiones es mala suerte.

-El mérito que tiene su trabajo es que lo lleva a cabo con poco dinero. Entiéndame lo que le digo, aunque fichar con dinero tampoco es fácil.

Todos los clubes y todas las realidades tienen su complejidad. Decir que fichar con dinero es fácil tampoco es justo, porque el que tiene dinero también tiene la competencia del CSKA o del Fenerbahçe. Fichar con poco dinero tiene una serie de complejidades y hacerlo con dinero, también. Me gustaría tener más dinero, obviamente.

-¿Por qué cree que el club no recibe más apoyos?

Siempre trato, a la hora de pensar en eso, de no poner el grito en el cielo y valorar lo que tenemos. Tenemos una afición de lo mejor que hay en el baloncesto español y un Consejo de Administración que en el futuro se le reconocerá y se le valorará por todo lo que ha conseguido. Tenemos un club serio, con una filosofía y una manera de hacer las cosas, con una buena estructura de club. Prefiero centrarme en lo que tenemos y no en lo que no tenemos. Hay equipos que tienen más apoyos institucionales y una serie de cosas que nosotros no tenemos. Nuestros aficionados lo entienden, lo conocen y lo apoyan y así tenemos que convivir.

-Ya que habla de la afición, ¿no le preocupa que cada año acuda menos gente al pabellón?

Es que prefiero poner en valor a la gente que viene, a la gente que nos apoya, a la que está detrás del equipo. Evidentemente en Burgos hay una novedad. No es una moda, pero en las ciudades que acaban de ascender está el factor novedad y el factor ilusión. Nosotros tenemos otra serie de ventajas como la experiencia de ocho años en la Liga ACB.

-¿Pero le preocupa?

Tenemos que poner en valor lo que tenemos. ¿Que nos gustaría tener más aficionados? Claro, y también más patrocinadores, más ingresos atípicos...

-¿Le molestan las críticas?

La verdad, no tengo mucha queja. El otro día vi un anuncio de que Espina&Delfín buscaba un encofrador, sin duda un trabajo difícil, pero al que no van a criticar en los medios o en las redes sociales. Las críticas forman parte del juego… y del puesto.

-¿Cuántas veces carga el teléfono al día?

Por la noche y, normalmente, otra vez a media tarde.

-¿Tiene tiempo para desconectar?

Es difícil. Durante la temporada es complicado, pero no creo que mi trabajo sea diferente al de Rafa Silva o al de Luis de Oviga. Todos los trabajos tienen su complejidad.

-¿Y por la noche es de los que apagan del teléfono? Se lo pregunto por la diferencia horaria para tratar ciertas cuestiones.

Hay épocas del año en las que por la noche suelo estar operativo.

-¿Cuántas horas pasa al día en este despacho sin ventanas?

Pues las mismas que pasa Rafa Silva en su despacho de La Rosaleda, seguramente.

-Supongo que planificando ya la próxima temporada. 

La próxima temporada no se planifica en mayo. Llevamos desde el mes de septiembre-octubre. Cuando empieza una ya vas poniendo los cimientos de la siguiente.

-Con los cupos cubiertos y con la situación contractual de varios jugadores intuyo que no habrá tanta revolución este verano.

La ventaja de ir acumulando temporadas en la ACB y de ir teniendo una determinada forma de trabajar, de tener estabilidad, de ganar un prestigio con los pagos y con el desarrollo de jugadores te permite ir teniendo una base de jugadores más amplia. La realidad presupuestaria luego te dice que una serie de jugadores, de un año para otro, tengan o no contrato, los vas a perder.

-¿Está cómodo aquí?

(Se ríe). Creo que no me debes preguntar si estoy cómodo.

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