La falta de competencia en el sector de las estaciones de servicio ha costado a cada familia gallega más de 2.800 euros desde 2010

La falta de competencia en el sector de las estaciones de servicio ha costado a cada familia gallega más de  2.800 euros desde 2010
La falta de competencia en el sector de las estaciones de servicio ha costado a cada familia gallega más de 2.800 euros desde 2010

Poder elegir gasolinera supone un ahorro de entre unos 240 y 330 euros al año, según la OCU

La falta de competencia en el sector de carburantes en Galicia está costando a los gallegos más de 350 euros al año, lo que supone un coste total de más de 2.800 euros anuales en ocho años.

El precio del carburante en Galicia es uno de los más altos de España. En gasóleo es la tercera Comunidad más cara (por detrás de Asturias y Baleares), con 119,6 céntimos por litro de media, y en gasolina ocupa la segunda posición (detrás de Baleares), alcanzando los 129,7 céntimos por litros, según el informe realizado por el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Social el último mes de abril.

“Si comparamos Galicia con Barcelona o Valencia, que son las que menos pagan en carburante, vemos que los gallegos pierden poder adquisitivo debido a los altos precios del carburante”, explica Manuel Jiménez Perona, presidente de la Asociación Nacional de Estaciones de Servicio Automáticas.

Existe una relación directa entre el número de estaciones de servicio automáticas y el precio. Cuando una gasolinera de este tipo se implanta, las tradicionales de la zona se ven obligadas a bajar el precio para poder competir. “Quien no quiera seguir repostando en las tradicionales también se beneficiará de la bajada de precio, que de media son unos 10 céntimos el litro”, indica el presidente de AESAE.

“De los presupuestos que maneja una familia, una de las partidas relevantes que puede ahorrar es en la del carburante. En la partida de vivienda no se puede ahorrar, en el gasto en alimentación y vestido ya lo hacen las familias como rutina. Se puede ahorrar y mucho en el carburante escogiendo la gasolinera para repostar”, afirma el Presidente de AESAE.

La tesis que defiende Jiménez Perona se basa en un estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), en el que llega a la conclusión de que el poder elegir gasolinera supone un ahorro de entre 240 a 330 euros dependiendo de la Comunidad. En el estudio analizaron más de 9.700 estaciones de servicio y compararon más de 1,6 millones de precios.

El problema, la "inactividad de la Xunta" 

Uno de los principales impedimentos para abrir el sector, son las trabas que ponen los ayuntamientos y la propia Xunta. “Sobre el papel la regulación gallega es idónea para abrir estaciones de servicio automáticas, pero en la realidad es casi imposible”, comenta Jiménez Perona.

Hace tres años la Xunta creó un procedimiento integrado para tramitar las licencias de gasolineras por el Decreto 45/2015 del 26 de marzo. Consistía en crear una ventanilla única para presentar las peticiones de apertura. Sin embargo, según el presidente de AESAE, “no tiene competencia alguna, únicamente es un trámite más a la hora de presentar la solicitud”. Esto constituye un trámite más con respecto al resto de las Comunidades Autónomas y “aunque parece que agiliza el proceso, añade un escaso valor al emprendedor, dada su falta de competencia y la pérdida de información que esto genera”, comenta Perona.

Otro de los problemas, y “sin duda el más grave”, según Perona, es el de la inscripción de la instalación en el Registro de instalaciones correspondiente. En 2009 entró en vigor la Ley Omnibus, que tuvo su origen en la Directiva Europea de 2006, donde se considera que los Registros son de carácter informativo y se formalizan con la comunicación de la empresa propietaria de la actividad. “Si Xunta de Galicia no cesa en estas prácticas, nos plantearemos recurrir a la Comisión Europea para que tome cartas en el asunto al igual que hicimos con las legislaciones de las Comunidades Autónomas en 2016”, sentencia Perona.

Sin embargo, en Galicia la inscripción no es informativa, sino constitutiva, esto significa que la Xunta debe confirmar la inscripción. Esta medida fue aprobada por el Decreto 45/2015, donde prohíbe operar a cualquier gasolinera hasta que la inscripción en el Registro no se produzca. La norma gallega no contempla un límite para obtener la inscripción, lo que queda al arbitrio de la Administración gallega. “Es un sistema que dilata la puesta en marcha de las estaciones de servicio en un plazo sine die”.

AESAE ha sufrido esta demora en primera persona. Uno de sus socios invirtió hace dos años en dos gasolineras, en menos de un año lo tuvo todo listo y tuvo que esperar otro año para poder iniciar la actividad, esperando la inscripción en el Registro. “Si el empresario inicia la actividad sin la inscripción en el Registro, éste se enfrenta a multas de 30.000 euros o a la clausura de la estación. Este requerimiento de la Xunta es único en toda la Unión Europea y desde luego la única Comunidad Autónoma que funciona así”, ilustra el presidente Manuel Jiménez Perona recuerda que “este comportamiento de la Xunta tiene un paralelismo casi milimétrico con el de algunas Comunidades Autónomas, que promulgaron normas de diferente rango, con el único fin de poner trabas a la expansión de este modelo de negocio exigiendo, sin motivación alguna, la presencia de personal en las estaciones desatendidas. Normas que han sido paulatinamente retiradas del ordenamiento jurídico, como consecuencia de la denuncia que presentó AESAE ante la Comisión Europea”.

Sobre AESAE

La Asociación Nacional de Estaciones de Servicio Automáticas (AESAE) nace para unir y dar voz a todo el sector de las estaciones de servicio automáticas por lo que está abierta a todos los empresarios del sector, sean personas físicas o jurídicas. El objetivo de la asociación es liderar la defensa y promoción de los intereses generales y comunes del sector del suministro al por menor de carburantes en instalaciones de venta al público.

Además de promocionar y salvaguardar la imagen del sector en su conjunto del territorio nacional y difundir las ventajas para los usuarios, su actividad principal es realizar las actuaciones necesarias para la defensa de los intereses de sus asociados ante las autoridades competentes; defendiendo la unidad del mercado; la libre competencia; y el libre establecimiento y de prestación de servicios.

AESAE está formada por 25 socios que suman más de 350 estaciones de servicios automáticas, más del 60% de este tipo de estaciones que hay en España.

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