La comisión aborda este martes el aviso de un jefe de maquinistas sobre la peligrosidad de la curva

La comisión aborda este martes el aviso de un jefe de maquinistas sobre la peligrosidad de la curva
La comisión aborda este martes el aviso de un jefe de maquinistas sobre la peligrosidad de la curva

Comparecen esta jornada quien dio la alerta y un jefe de tráfico que estuvo en tres reuniones que supuestamente trataron este tema

La comisión de investigación sobre el accidente ferroviario que se cobró 80 vidas en julio de 2013 en Angrois (Santiago) se centrará este martes en el aviso que realizó un jefe de maquinistas de Renfe sobre la peligrosidad de la curva dos semanas después de inaugurarse la línea, año y medio antes de que se produjera el siniestro.

En una sesión convocada para este martes 17 de julio, comparecerán, en primer lugar, el propio jefe de maquinistas, José Ramón Iglesias Mazaira, a las 16,00 horas, y, a continuación, a las 17,30 horas, será el turno del jefe de tráfico de Renfe, Nicolas Izquierdo, quien estuvo en tres reuniones en las que supuestamente se trató este tema.

Iglesias Mazaira mandó un correo electrónico en diciembre de 2011 en el que alertaba de que en esa curva, la de A Grandeira, junto al barrio compostelano de Angrois, había que reducir la velocidad de unos 200 a unos 80 kilómetros por hora "de una forma brusca sin un aviso previo por señalización de la vía".

"Ocurre esa transición de velocidad en una zona de máxima atención y de riesgo por la citada transición de sistemas y por la señalización lateral que hay que respetar. Únicamente existe una señal de velocidad descendente (PTO) a la altura del PK 84,230, pero de poco vale puesto que de no haber reducido previamente la velocidad nada se podrá hacer ya", advertía.

En su declaración en sede judicial, en marzo de 2014, ratificó que envió este informe con la alerta sobre la seguridad en A Grandeira al responsable de la gerencia de seguridad en la circulación de Renfe, Ángel Lluch, quien, no obstante, aseguró ese mismo día al magistrado que "no le consta" haber recibido esta comunicación.

"EN NINGUNO DE LOS CANALES OFICIALES"

Cuando trascendió esta información, a principios de 2014, Renfe alegó ante el juez que el aviso no se trató "en ninguno de los canales oficiales" sobre seguridad. Sostuvo también que el jefe de maquinistas dijo en otras comunicaciones que la curva cumplía la normativa y que los conductores recibían formación.

El informe que la operadora ferroviaria remitió al juzgado en enero de ese año contenía notas explicativas del jefe de tráfico de la gerencia de producción, Nicolás Izquierdo; del gerente de producción de viajeros, Rafael Sardón; y del jefe de producción de servicios regionales en Galicia, José Luis Rodríguez Vilariño, superior del jefe de maquinistas.

Mazaira le remitió a Vilariño su informe en diciembre de 2011 y luego fue distribuido entre otros cargos. Aparte de advertir anomalías en la transición del sistema de frenado, apuntaba la necesidad de reforzar la señalización de limitación permanente a 80 kilómetros por hora, ante la "brusca" reducción de la velocidad que requería la bifurcación de A Grandeira.

LAS TRES REUNIONES

El informe en cuestión fue incluido en el orden del día de una reunión que tuvo lugar el 28 de diciembre de ese año, a la cual asistieron nueve personas, entre ellas los tres cargos de Renfe que aseguran que en dicho encuentro no se llegó a abordar el refuerzo de la señalización. En el acta sí figura que se dio traslado a Adif de la problemática detectada "para realizar adecuadamente la transición de ETCS/ERTMS a Asfa".

En una reunión posterior el 26 de enero de 2012, se da cuenta de que Adif "se reafirma" en no introducir una limitación temporal de velocidad, porque, desde su punto de vista, la infraestructura está "conforme a la reglamentación vigente".

Sin embargo, en la última de estas reuniones, el 6 de marzo de ese año, se informa de que el administrador ferroviario ha introducido esa limitación, por lo que el acta refleja que el problema, desde el punto de vista de operaciones, "se ha solucionado" y considera el "punto cerrado".

Entre la documentación aportada a principios de 2014 por Renfe al juzgado se incluían "notas explicativas" firmadas en esas fechas por los tres cargos mencionados, que rechazaban que la necesidad de un refuerzo de señalización fuese tratado en tres reuniones de Renfe.

Así, el superior inmediato de Mazaira, José Luis Rodríguez Vilariño, admitía no recordar si se estudió el documento del jefe de maquinistas, pero matizaba que "los puntos con contenido que afectasen a Adif no se trataban porque en la reunión sólo estaban presentes representantes de Renfe Viajeros, Renfe Integria y Actren (encargado de mantenimiento)".

Por su parte, Rafael Sardón alegaba excesiva carga de trabajo para reconocer que no había leído el documento del jefe de maquinistas y señalaba que la existencia de una transición brusca de velocidad a la entrada de Santiago "no fue tratada en la reunión", cuyos temas eran "exclusivamente" de mantenimiento y puesta a punto de trenes.

En cuanto a Nicolás Izquierdo, el que será el segundo de los comparcientes este martes y el único que acudió a las tres reuniones, sostiene que en estos encuentros no se trató "en ningún momento nada al respecto sobre el informe indicado" y que "no se tuvo presente el correo por ser temas recurrentes" que fueron expuestos "oralmente".

En las conclusiones que Renfe extraía y que enviaba al primer instructor de la causa, Luiz Aláez, argumentaba que la reclamación de implantar en la vía señales de limitación de velocidad no fue trasladada ni en la comisión territorial de seguridad en la circulación en León --de la cual apuntaba que era vocal el propio jefe de maquinistas--, ni en la comisión operativa de seguridad en la circulación de viajeros, ni en la comisión central de seguridad en la circulación.

SIETE INVESTIGADOS

En estos momentos, el juzgado mantiene a siete personas investigadas: el maquinista, por imprudencia profesional grave ya que circulaba con un exceso de velocidad tras atender una llamada del interventor, dos altos cargos de Adif, uno de Renfe y tres técnicos de Ineco.

Los seis últimos están imputados también por imprudencia profesional grave, pero en su caso en relación con la posibilidad de que se realizase un análisis de riesgos deficiente en la línea.

INICIO DE LA COMISIÓN

La comisión arrancó el pasado martes con la intervención del portavoz de la plataforma de víctimas, que denunció una "cacería" contra el maquinista y exigió responsabilidades políticas por "mentiras, prisas y presiones".

El martes le tocó el turno al maquinista, Francisco Garzón Amo, quien aseguró que el accidente estaba "anunciado", precisamente por avisos como el de Mazaira o lo que él mismo manifestó en su comunicación con Atocha tras el descarrilamiento. "Esto ya se lo dije al de seguridad (...) que esto era muy peligroso, que esto iba a pasar", dijo en aquel momento, en una grabación que la comisión vetó reproducir al formar parte del sumario judicial.

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