Yes We Help: La gran estafa

Yes We Help: La gran estafa
Yes We Help: La gran estafa

Esta organización se definía en Instagram, hasta hace escasos días, como una ONG, que utilizando esa red social se dio a conocer con la ayuda de muchos influencers y así aprovecharse de los milenials y del boom que hay en la actualidad con los voluntariados

Un centenar de jóvenes españoles, entre ellos menores de edad, se han encontrado con la peor experiencia de su vida. Cuando creían que iban a pasar un increíble verano realizando un voluntariado, se han encontrado con unas desastrosas y peligrosas vacaciones.

Esta mala experiencia se debe a la ONG Yes We Help. Esta organización se definía en Instagram, hasta hace escasos días, como una ONG, que utilizando esa red social se dio a conocer con la ayuda de muchos influencers y así aprovecharse de los milenials y del boom que hay en la actualidad con los voluntariados.

Yes We Help se vende como ONG que nació en 2016 en Ghana con la finalidad de “unir personas que quieran ayudar a personas que necesitan ayuda”. Yes We Help en 2016 era un equipo de diez voluntarios donde, un año después, consiguieron llegar a los 100.

Según explican en la propia página web de la organización es que Yes We Help tiene como principal objetivo “ayudar a los países más desfavorecidos colaborando con organizaciones autóctonas y haciéndolo con entusiasmo, dedicación y solidaridad” y conseguir crear 100 escuelas Yes We Help en los próximos 5 años y así “crecer como persona. Aprender. Para conectar con diferentes culturas. Para ayudar a quienes lo necesiten. Porque el mundo necesita un cambio y nosotros queremos formar parte de él”.

Pero esto no era tan bonito como lo pintaban. Detrás de esta “ONG” hay una estafa. Estos jóvenes voluntarios soñaban con colaborar en proyectos de salud, escuelas locales o en deporte en países como Ghana, Tailandia o Sri Lanka. Para embarcarse en este proyecto necesitaban cerca de 1.500 euros para disfrutar de una experiencia que “te cambiará la vida y mejorarás la de muchos otros”, como así lo venden en su página web. Al llegar a los destinos se encontraron “colgados”, sin ningún tipo de organización, ni comida ni agua. Fueron los propios voluntarios los que tuvieron que buscar que hacer.

A pesar de la desorganización no recibieron ningún tipo de comunicado ni información por parte de la supuesta ONG. Entre otras cosas, los jóvenes afectados cuentan que la organización les vendía alcohol y que participaban activamente en las fiestas.

COMPOSTELA24HORAS se puso en contacto con una de las jóvenes voluntarias gallegas en el proyecto de Ghana. Su voluntariado iba a tener una duración de 25 días pero decidió abandonar “el proyecto” en el día 18. Adelantar su vuelta a casa le supuso cambiar el vuelo y pagar la penalización. Pero, ¿por qué lo hizo? Esta joven afirma que “no me sentía segura allí, me empecé a rallar y además a todo esto había que sumarle el hecho de que los últimos 5 días aún no estaba claro que iban a hacer con nosotros. No sabía si me iba a ir de Safari o que era lo que iba a ocurrir. Decidí no quedarme y así no averiguarlo. Después de toda la mala organización que hay estaba muy desanimada”.

Por si la mala organización, las inseguridades y fuesen pocas, vamos a tratar el tema de alimentación. La joven voluntaria con la que este medio se puso en contacto afirma que el menú se trataba de “una ración muy escasa de arroz, pasta o pollo. Además de ser escaso, no podías repetir”. Para complementar esta “alimentación” algunas de las jóvenes, en la que ella se incluye, salían a comprar comida a un mercado local: mango, piña, plátano y pan.

Comida Yes We Help

Como parte de las protestas, parte de los voluntarios compartieron a través de sus redes sociales lo que estaba ocurriendo e incluso llegaron a colgar una pancarta con la palabra estafa junto al nombre de la entidad en el exterior de la residencia.

A día de hoy y ya a salvo, muchos de los afectados comentan que llevarán a cabo acciones legales contra la organización.

COMPOSTELA24HORAS se ha puesto en contacto varias veces con la ONG pero no ha recibido contestación alguna.

Miedo y desesperación, así se podría definir este desastre. Además, hay una pregunta que muchos se hacen y que jamás tendrá respuesta: "¿Dónde está mi dinero?.  

Comentarios
Lo más