La emoción de correr un rally desde dentro

La emoción de correr un rally desde dentro
La emoción de correr un rally desde dentro

Vivir y sentir el deporte del motor y de los rallies es algo que se lleva en la esencia de la persona

Vivir un rally desde dentro, desde la experiencia de un profesional es completamente diferente al profano que lo puede ver desde la distancia, sin saber todo el trabajo que hay detrás para hacer una carrera. Todo está estudiado al milímetro donde la complicidad entre piloto y copiloto puede marcar la diferencia en una carrera.

Todo comienza con la publicación del reglamento particular del rally, donde se puede encontrar desde los horarios hasta el mismo protocolo de los servicios de emergencia, la guía básica de los participantes en las carreras y en la que girará su vida en las próximas semanas.

Una vez hecha la inscripción y el pago de la carrera, comienza le verdadero trabajo.

El fin de semana antes del rally empieza el entrenamiento de los tramos. Se realizan varias pasadas entre piloto y copiloto: la primera para dictar el código personal de como ve el piloto la carretera para que lo apunte el copiloto, la segunda para leer las indicaciones y que se hagan las correcciones oportunas para que quede todo perfectamente descrito, de vital importancia. La tercera pasada es para revisar las correcciones y hacer pequeños ajustes en las indicaciones finales. Todo listo

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La semana de la carrera el coche es el gran protagonista con los arreglos oportunos así como las predicciones meteorológicas para intentar acertar con el tipo de rueda para el día del rally.

Es el gran día. El ambiente está caldeado entre la emoción de los pilotos y del público, se produce una sinergia entre las dos partes, se respira nervios, tensión pero sobre todo inquietud por lo que pasará. Después de hacer las verificaciones administrativas y las técnicas, comienza la cuenta atrás. El coche permanecerá en un parque cerrado donde se quedará hasta el comienzo de la competición. 

Llega el momento, los nervios a flor de piel. Los coches se trasladan a la primera asistencia donde en poco tiempo se montan la ruedas y se echa la gasolina justa para los primeros tramos de la competición.

Siguiendo el itinerario marcado en el roadbook que la organización da a cada piloto, los participantes siguen estrictamente las indicaciones para llegar a los puntos marcados en el carnet de ruta, pasando por diversas asistencias y reagrupamientos. 

Hay exaltación en el ambiente, la gente disfruta del espectáculo y los propios pilotos ponen a  prueba su pericia y experiencia para llegar al final del rally. 

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