La Odisea del CEIP de Roxos

La Odisea del CEIP de Roxos

El centro educativo se ve abocado a una situación límite por parte de la decisión de la inspectora del área de Compostela

El comienzo de este curso académico trae problemas debajo del brazo para alumnos, padres y madres . La política que muchas veces adquiere la Xunta es tan restrictiva que las necesidades educativas de cada centro se ven muy limitadas. Brión, Ordes, Santa Comba... y ahora es el turno del CEIP de Roxos.

Al final del curso anterior los padres y madres sabían que dos niños de 6º de infantil tendrían que repetir curso, juntándose con 25 que subían a su mismo nivel. Estos dos niños más otros dos que vienen del curso anterior son menores con necesidades específicas de apoyo educativo.

La situación que se encuentra la tutora de este curso es bastante complicada. Son 27 niños de cinco años que necesitan la atención de su maestra, entre ellos cuatro con necesidades específicas que necesitan un mayor énfasis.

El inspector que estaba designado en ese centro habló con los padres para comunicarles que para el presente curso habría un desdoblamiento de las clases, de esta manera la calidad y atención educativa mejoraría tanto para las dos partes implicadas, pero manteniendo los apoyos educativos pertinentes.

El nuevo curso trajo consigo un cambio en el inspector del centro y de criterio. La nueva inspectora del área de Compostela y se niega al desdoblamiento amparándose en la ley de ratio de alumnos sin tener en cuenta las necesidades de los niños.

Los padres se ven en una situación injusta y desesperante ante la negativa de la administración de no tomar cartas en el asunto, ni tener la empatía suficiente para mejorar la problemática que están viviendo los padres y la tutora de ese curso.

Las familias sienten que viven un momento equivocado. El pasado viernes el Consejo de Ministros derogaba la ley de recortes educativos, algo que si se hicera efectivo en este curso no se daría esta tesitura en el centro educativo ya que contarían con un nuevo profesional para dividir la clase.

Todo se vuelve aún más estrambótico cuando el próximo curso saben que la clase se tiene que desdoblar. La unitaria de Laraño solo tiene educación infantil y los alumnos pasarán el CEIP de Roxos por lo que tendrán dividir las clases al absorber los nuevos menores que entran en el centro. 

La falta de voluntad y la fe en los números no deja ver a la administración autonómica la realidad total con la que se encuentran los padres y madres en el colegio.

Ante este panorama los padres no quieren quedarse callados y avanzan de que habrá movilizaciones para que la Xunta recapacite en su criterio.

Está claro que el comienzo de este curso, con los recortes en educación por parte de la Consellería de Educación, se torna complicado para las familias afectadas por las decisiones administrativas.

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