Crónica de una muerte planificada

Crónica de una muerte planificada

Un plan elaborado desde hace meses que se ejecuta en un par de horas

21 de septiembre. Una noche medianamente cálida en la capital gallega. A 10 kilómetros del centro de la ciudad se encuentra el vecino concello de Teo. 

Son las 1:30 horas de la madrugada y dos hombres se encuentran paseando por una pista forestal de Teo cuando ven un cuerpo tirado en la cuneta. De inmediato avisan al 112 porque descubren que es el cadáver de una niña adolescente.

EL PLAN MACABRO

Ese mismo día, sobre las 14:00 horas, Asunta está con Rosario y Alfonso comiendo tranquilamente unas albóndigas con champiñones. En un momento indeterminado de la comida, los padres le suministran a la menor 28 pastillas de Orfidal.

163351 600 338

A las 17:21 las cámaras de la calle recogen como Asunta marcha de casa de Alfonso Basterra para ir a la de su madre, a pocos metros de distancia. 10 minutos después las mismas cámaras recogen como Rosario va tras ella. 

Pasamos a las 18:20 horas, una testigo afirma que vio a Alfonso con Asunta en la calle. A los pocos minutos, la gasolinera de La Galuresa recoge como Rosario va en su Mercedes con Asunta en la parte delantera. La instrucción del juicio afirma que en ese mismo vehículo, en la parte trasera y oculto, está Basterra. Sobre las 18:30 horas llegan a la casa de Teo.

Desde esa hora hasta las 21:00 horas no se sabe nada. ¿Qué hicieron los padres con la niña? ¿Qué estuvieron hablando? Los indicios apuntan que la cantidad de Orfidal que llevaba la niña en el cuerpo podía haberla matado pero sus padres, para rematarla, las asfixiaron con algún objeto ya que los análisis forenses así lo indican. La suposición parece incidir que una vez muerta ataron el cuerpo de la niña con una cinta naranja para simular un secuestro.

Sobre las 21:00 horas la niña sale de la vivienda muerta en el coche de la madre, atada de pies y manos y en el maletero. A los pocos minutos, llegan a la pista forestal de Teo para abandonar el cuerpo de Asunta en la cuneta arrancando las cuerdas y tirándolas a un lado.

Escena%2B01

La posición en la que fue depositada en la hierba no muestra signos de violencia. Fue puesta de una manera cuidadosa, sin someterla a traumatísmos post mortem.

Rosario y Alfonso cogen el coche y vuelven a Santiago corriendo. Comienzan hacer llamadas a amigos y familiares para crear una coartada. Al cabo de una hora se presentan en la comisaría de la Policía Nacional para denunciar la desaparición de la niña. Los agentes sospecharon desde un principio que algo raro pasaba.

COMIENZA EL JUEGO DEL DESPISTE PARA LOS PADRES

A las 1:30 horas el 112 recibe la llamada de Alfredo Balsa que afirma haber encontrado el cadáver de una niña en una pista forestal de Teo. Hasta el lugar se presenta una patrulla de la Guardia Civil, después de las correspondientes diligencias se descubre que el cuerpo encontrado pertenece a una menor desaparecida hace un par de horas en Santiago.

A altas horas de la madrugada, Rosario y Alfonso reciben la visita del agente de la Guardia Civil que les confirma la muerte de su hija en Teo. Aquí comienza el teatro para los padres que van a jugar al despiste con los agentes para demostrar su inocencia.

Los padres hablan con los agentes para reconstruir todo lo sucedido. La versión de Rosario entra en una serie de contradicciones que hacen que la Guardia Civil le ponga el ojo encima. 

Será el martes 24, en el velatorio de su hija en el tanatorio de Boisaca, cuando los agentes de la benemérita entran en el lugar, llaman a Rosario, la meten en el vehículo y le informan de su detención. A las pocas horas los funcionarios van que detener a Alfonso Basterra por los mismo hechos.

A partir de aquí, comienza el relato de un caso apasionante judicialmente y periodístico que termina con la condena a 18 años de los padres de Asunta por su asesinato. A día de hoy, Rosario Porto y Alfonso Basterra niegan los hechos de lo ocurrido una y otra vez, se consideran inocentes.

Comentarios