Seis áreas de España están siendo vigiladas por el CSN por radiación

Seis áreas de España están siendo vigiladas por el CSN por radiación

Las actuaciones del CSN se orientan a la determinación del riesgo radiológico, mediante el estudio de las posibles situaciones que puedan dar lugar a la exposición de la población

En España existen diversos terrenos que presentan radiactividad originada por actividades humanas. Esta contaminación procede de accidentes o prácticas realizadas en el pasado y puede ser debida a radionucleidos naturales o artificiales.

No entran en la consideración de terrenos afectados por la presencia de radiactividad aquellos en los que se encuentren ubicadas instalaciones autorizadas de acuerdo con los requisitos legales, durante la vigencia de la autorización que incluye como obligación que los terrenos permanezcan bajo control y responsabilidad del explotador.

Según la normativa vigente, la clasificación de un terreno como contaminado requiere una declaración explícita de la autoridad competente, una vez que se ha verificado que la contaminación presente en el terreno está por encima de niveles previamente determinados y establecidos en la normativa. En este momento no existe ningún terreno declarado como contaminado, por la ausencia de regulación específica sobre terrenos contaminados radiológicamente.

Sin embargo, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), a través de su función reguladora y de control en materia de protección radiológica, ha tenido conocimiento de distintos emplazamientos con presencia de radiactividad en España, en los que se estima que no existe riesgo radiológico significativo.

ACTUACIÓN DEL CSN

En estos emplazamientos, ante la ausencia de regulación específica, el CSN ha actuado caso por caso, cuando ha sido necesario, en función de su riesgo o impacto radiológico potencial, de forma que se garantice la protección radiológica de la población y del medio ambiente.

Las actuaciones del CSN se orientan a la determinación del riesgo radiológico, mediante el estudio de las posibles situaciones que puedan dar lugar a la exposición de la población y estableciendo en cada caso las acciones necesarias, como son el requerimiento de programas de vigilancia o el establecimiento de restricciones de uso del terreno.

En este sentido, se mencionan a continuación los terrenos conocidos actualmente por el CSN y bajo su vigilancia radiológica y se señalan sus características generales.

En la pedanía de Palomares, situada en el término municipal de Cuevas de Almanzora, en el sureste de la provincia de Almería, se encuentran terrenos con una extensión aproximada de 40 hectáreas, fraccionadas en 4 zonas, con presencia de Plutonio-239 y Americio-241.

En las Marismas de Mendaña, situadas en el estuario del río Tinto en Huelva, antes de su confluencia con el río Odiel, se encuentra un terreno, conocido como CRI-9, de una extensión de aproximadamente 1.600 m2 , con presencia de Cesio-137.

También en el estuario del río Tinto en Huelva, antes de su confluencia con el río Odiel se encuentra una balsa de fosfoyesos con una extensión de aproximadamente 1.200 hectáreas, con presencia de Radio-226.

En el paraje de El Hondón, situado en Cartagena, Murcia, se encuentran unos depósitos de lodos de fosfatos, con una extensión de aproximadamente 108 hectáreas, con presencia de Uranio-238.

En localizaciones situadas en varios términos municipales de las provincias de Madrid y Toledo, en las márgenes del Canal Real del Jarama, se encuentran ocho zanjas de longitud y profundidad variable, conocidas como las Banquetas del Jarama, con presencia de productos de fisión, habiéndose realizado determinaciones para Cesio-137 y Estroncio-90.

En el embalse del río Ebro situado en la localidad de Flix, Tarragona, se situaban lodos de fosfatos, con presencia de Uranio-238, que ya han sido retirados.

Finalmente, existen en España antiguas explotaciones de mineral uranio en las que se han llevado a cabo actuaciones de restauración con el objetivo de garantizar que no suponen un riesgo radiológico para la población, pero en las que, desde el punto de vista de la utilización de los terrenos donde se ubican, habría que considerar la presencia de material radiactivo. También hay emplazamientos de explotación de mineral metálico abandonados, en los que habría que considerar la presencia de material radiactivo para su posible restauración y utilización posterior de los terrenos.

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