Compostela: capital gallega de las altas capacidades

Compostela: capital gallega de las altas capacidades

ASAC es la asociación gallega que reúne a todas las familias de Galicia que tienen hijos con altas capacidades

El pasado sábado 6 de octubre arrancaba un año más una nueva edición de Ronsel do Campus, en las facultades de Psicología, Periodismo y Derecho de la USC. Las aulas se llenaron de unos alumnos y alumnas muy distintos a los que allí suele haber. Estos no llevan carpetas, ni libros, tampoco toman apuntes, ni se someten a exámenes. Lo único que traen consigo es una merienda para media mañana.

En Ronsel do Campus no se viene a estudiar porque esto es una puerta abierta a la creatividad y a la libertad, la artística, la emocional y la de expresión a todos sus niveles. Aquí los protagonistas son niños y niñas de entre 5 y 15 años, que dos sábados al mes exploran sus límites siendo ellos mismos sin censura a su imaginación.

Este año había muchas familias nuevas, hay gente de todas partes de Galicia. En algunas caras nuevas se veían nervios, los de todos los que el primer día no saben ni cómo llegar. La psicóloga Miriam Fernández, Coordinadora del Programa de Enriquecimiento Ronsel do Campus, los recibía a todos en la puerta, con una gran sonrisa, ayudándolos a encontrar su ubicación para este año.

Se respira complicidad entre todos esos padres que se cruzan por los pasillos y sin conocerse, se sonríen, porque se comprenden. Aquí nadie juzga a sus hijos, nadie piensa que ese niño es un pedante, o un listillo, o que esa niña es una contestataria, o aquella otra nunca presta atención a nada. Aquí sobran las preguntas y también las explicaciones. Cada familia tiene su historia, cada padre, cada madre, cada niño o niña, han pasado lo suyo hasta llegar aquí. Algunos han tardado años en llegar, rebotados de varios sitios, terapeutas, colegios, orientadores… Otros han tenido la suerte de recalar a la primera. Todos tienen algo en común: los niños, las altas capacidades; los padres, ASAC.

Pero, ¿qué es ASAC? ASAC es la Asociación de Altas Capacidades de Galicia. No es una asociación al uso, esto no es un ANPA, esto es una enorme familia, aunque sin primos, ni cuñados. Los lazos que unen a esta familia en la que hay muchos padres, muchas madres, muchos niños y niñas, hermanos y hermanas, no son de sangre, pero sí de sudor y lágrimas en muchas ocasiones. En ASAC llevan años trabajando no sólo para ayudar a todas las familias de niños con altas capacidades a comprender mejor las necesidades de sus hijos, e incluso dando apoyo emocional a esas familias, sino también dando visibilidad a este colectivo dentro de una sociedad que todavía tiene muchos estereotipos sobre las altas capacidades, y una comunidad educativa que no siempre está preparada para dar solución a los problemas con los que se puede encontrar un niño con altas capacidades a lo largo de su etapa escolar.

Las altas capacidades no siempre son fáciles de detectar, para el común de los mortales tener un hijo con estas características pasa desapercibido como tal, por falta de información y sobre todo por falta de referencias cuando se trata del primer hijo.

Una mala orientación por parte de personas externas que pueden llegar a interpretar ciertos comportamientos como hiperactividad, falta de atención, desinterés… llevan a muchas familias a perderse en un mar de dictámenes y juicios erróneos que no hacen más que empeorar la calidad de vida del menor. En otras ocasiones, por suerte, la buena disposición del propio profesor del menor ayuda mucho a determinar si se presentan características típicas de las altas capacidades. Aun así, esto es sólo el principio de lo que suele ser un largo camino burocrático y emocional.

Nos narra una madre que la profesora de su hijo la llamó cuando el niño estaba todavía en infantil, para comunicarles que sospechaba que podría tener altas capacidades. Había aprendido a leer él sólo con 4 años y mostraba un interés impropio de su edad hacia temas en los que quería profundizar con constantes preguntas. “La primera vez que nos dijo que nuestro hijo podría tener altas capacidades, nos quedamos mirándola como si estuviera loca. Nosotros no le notábamos nada, teníamos una visión completamente errónea de lo que podían ser las altas capacidades. Veíamos que sí que hacía muchas preguntas sobre temas que le interesaban, que siempre quería más, que no se conformaba con la explicación básica que tratabas de darle por su edad. Pero para nosotros eso no significaba nada más que era curioso. No le dimos mucha importancia a lo que nos había dicho la profesora, hasta que al curso siguiente nos insistió y ya otras profesoras nos empezaron a comentar lo mismo.”

Y aquí empezaron las dudas para esta familia. “Nos quedamos en blanco, no sabíamos qué teníamos que hacer. Cómo podíamos ayudarlo o a dónde teníamos que dirigirnos para que alguien evaluara al niño. Nadie nos dio información ni nos orientó. Y además empezamos a preocuparnos por si estábamos haciendo lo correcto en relación al modo de educar a nuestro hijo. Si no habríamos metido la pata en muchas ocasiones con él, por malinterpretar comportamientos y reacciones que tenía”, afirma su madre.

Por suerte el boca a boca funciona y estos padres, al igual que muchos otros, descubrieron que para todas estas dudas existía ASAC y que en la facultad de Psicología de la USC, la Doctora en Psicología y Profesora Universitaria Dña. Carmen Pomar dirigía la Unidad de Atención Educativa en Altas Capacidades (2013-2018), lugar en el que, a través de varias sesiones realizadas por especialistas como Miriam Fernández, se valoraban e informaban las Altas Capacidades.

En la actualidad, para poder ofrecer un mejor servicio de valoración y atención psicoeducativa en el ámbito de las Altas Capacidades, la Unidad de Atención Educativa en Altas Capacidades está en proceso de constitución de LATENTO ALTAS CAPACIDADES S.L., empresa spin-off de la Universidad de Santiago de Compostela.

Será pues LATENTO ALTAS CAPACIDADES quien, nutriéndose del conocimiento que le ha transferido la USC y que ha sido generado en la Unidad de Atención Educativa, ofrecerá los servicios que anteriormente eran prestados por la Unidad, identificación y atención psicoeducativa, ampliándose los mismos, reduciéndose las listas de espera y extendiendo el horario de atención.

Una vez emitido el informe de esta evaluación, si es favorable para altas capacidades, se guía a los padres en los siguientes pasos a dar dentro del sistema educativo y se les da a conocer la existencia de ASAC, lugar donde se desarrolla quincenalmente Ronsel do Campus, un Programa de Enriquecimiento diseñado especialmente para la Asociación por la Dra. Carmen Pomar, y que pone en práctica el Equipo Técnico de ASAC Galicia compuesto por expertos en Altas Capacidades provenientes de la Unidad de Atención Educativa de la USC. En ASAC también se lleva a cabo la llamada Escuela de Familias, charlas para padres y madres de la asociación donde se les facilitan herramientas para su día a día con las altas capacidades. Se trata de dar una atención y un apoyo integral a la familia.

“Para nosotros fue un alivio encontrar ASAC y enterarnos de que había una unidad especializada en la USC. Fue poder preguntar y compartir nuestras inquietudes, obtener respuesta a nuestras cuestiones y sentirnos un poco más seguros con lo que estábamos haciendo. Hacen entrevistas a las familias porque no sólo pretenden conocer al niño, sino también su entorno. Te sientes más arropado y ves que todo eso que se te ha pasado a ti por la cabeza, se le pasa a mucha otra gente. No estás solo. Y lo aprecias todavía más cuando tienes que empezar con todos los trámites en el colegio, en orientación, en inspección…. “

Existiendo varias vías para su valoración, la vía oficial, esa que no queda al libre albedrío del colegio, es la realizada por los quipos de Orientación Específica de la provincia en la que está el colegio del menor, emitiendo un informe que deberá pasar por inspección educativa para determinar las medidas a tomar con él en su colegio. La implicación de toda la comunidad educativa es importantísima para conseguir resultados óptimos, no solo con un niño con altas capacidades, sino con todos los demás niños que compartan con él aula y que pueden beneficiarse si se aplica un buen protocolo y metodología de enseñanza adecuada. El procedimiento para aplicar un sistema válido para altas capacidades puede variar mucho de un colegio a otro.

LAS ALTAS CAPACIDADES EN EL SISTEMA EDUCATIVO

El actual sistema educativo tiene una visión muy limitada de esta realidad. En el colegio de Agro do Muíño, en Bertamirans, su directora, María Carmen Liñares, afirma que desde el centro educativo se lleva a cabo el protocolo marcado por la Xunta. "Los padres son los primeros que ven que el niño siente desmotivación en el colegio o en casa y son los encargados de pedir al colegio que se le haga al menor una evaluación de sus capacidades". Una vez evaluadas sus aptitudes ponen en práctica las normas marcadas desde la Consellería.

Este centro educativo ha visto como en los últimos años hubo un repunte de niños de altas capacidades. "Tenemos cuatro o seis niños diagnosticados oficialmente de altas capacidades pero hemos visto que esta cifra está aumentando considerablemente", dice la responsable del colegio. En la actualidad están a la espera de distintos informes de la inspección de Coruña para confirmar otros menores con altas capacidades.

Cabe mencionar el aspecto diferenciador que tienen desde la escuela privada. En el colegio privado-concertado Nuestra Señora de los Remedios, su director, Javier Gómez, asegura que "el profesor es el encargado de ver cómo va el alumno, una vez se sospecha que este podría tener altas capacidades, se le deriva a orientación que es el departamento encargado de hablar con los padres y explicarles la situación". Desde el centro asesoran a las familias para realizarles las pruebas y así tener una evaluación en firme con el que poder trabajar.

Gómez comenta el aumento en los últimos años de este tipo de niños aunque considera que "ahora no es como antes y por eso uno se puede parar más con el niño y ver de cerca qué es lo que está sucediendo". Deja bien claro que un niño que tenga un informe de altas capacidades "no quiere decir que le vaya bien en los estudios; al contrario porque tenemos que estar pendientes de su motivación para que no decaigan en su aprendizaje y más en cursos más altos, donde el alumno puede aburrirse en clase".

El colegio Manuel Peleteiro abogan por la integración total del alumno, sea de altas capacidades o no. "Nosotros trabajamos para motivar a todos los alumnos desde el primer momento, queremos alentar su curiosidad desde pequeños y les ofrecemos una serie de actividades para que sacien esa sed de conocimiento que tiene cualquier menor del centro", afirman desde el departamento de orientación del colegio.

"Nuestro protocolo es el proyecto educativo que tenemos en Peleteiro: una gama amplia de experiencias, oportunidades y actividades que ofrecemos a todos los alumnos y alumnas para desarrollar sus talentos". Peleteiro cree en que todos los niños puedan explotar sus 'inteligencias múltiples' en los campos que ofrece el centro y en la filosofía que siguen desde la fundación del centro.

Estas visiones más progresistas y cercanas a la realidad son muchas veces las que no quieren ver desde la administración autonómica de educación, que tienden a acotar la situación y desatender la problemática desde un punto de vista pedagógico. La visión dada por la Consellería en los últimos años es una falta de empatía hacia el alumnado y las familias en donde rigen los números frente a un problema necesario de abordar.

Fue el ex Conselleiro de Educación, Roman Rodríguez, quien escuchando las demandas de ASAC Galicia comenzó a sentar las bases para la consecución de un Protocolo de Atención de las Altas Capacidades, procedimiento que esperan ansiosas todas las familias AACC de Galicia y que hasta ahora era inexistente.

LAS EXPECTATIVAS DE FUTURO

Una de las madres comenta que durante las reuniones con los profesores de su hijo muchas veces sueltan la siguiente pregunta: ¿qué expectativas tienes del niño?. "Creo que se piensan que me gustaría que mi hijo sacara todo dieces pero no, lo que quiero para mi hijo es como cualquier madre, que sea feliz", asegura con emoción en su tono de voz. Sabe que la meta de cualquier madre y padre es que sus hijos sean felices en la vida.

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