La Guardia Civil en la sangre

La Guardia Civil en la sangre

José, ahora retirado, guardia muy buenos recuerdos en sus años trabajando por la patria 

Hay familias que llevan la Guardia Civil en las venas, en su propio ADN, en su interior... este es el caso de José, un Guardia Civil retirado que ha inculcado el amor por la benemérita a sus hijos. 

Entró en el cuerpo en 1974, una época difícil y unos años completamente diferentes a los de ahora. José recuerda que "antes todo era más complicado para la Guardia Civil tanto por la fama que se tenía como el trabajo que se hacía constantemente". 

Recuerda sus años en la zona de Noia con orgullo, los viejos tiempos en el cuartel y con muchas anécdotas "que ahora es imposible contarte alguna porque todo son muy buenos recuerdos que llevo en mi cabeza", comenta con un tono de voz lleno de alegría.

José sabe que las cosas han cambiado desde que empezó en el cuerpo hasta el día de hoy. "Puf, antes todo era manual y se perdían muchísimas horas pero ahora con internet y los ordenadores los nuevos agentes ganan muchísimo más tiempo", asegura.

"Me acuerdo que antes cubríamos todo a mano, después vinieron las máquinas eléctricas que fue un gran avance y ya en mis últimos años vi internet y los ordenadores que supusieron un gran cambio para todo el cuerpo", afirma. José sabe que estos avances hicieron que la Guardia Civil se organizara de diferente manera para adaptarse a los nuevos tiempos.

"Lo de antes antes y ahora es diferente. Ahora hay una mayor organización y cuando yo empecé había muchas carencias en ciertos aspectos. Los agentes de ahora son afortunados por todo lo que tienen por delante y todo el legado a sus espaldas", asegura jocoso.

Por si fuera poco, José comenta que desde siempre ha inculcado a sus hijos el amor por la Guardia Civil y en la actualidad uno de sus hijos trabaja en el cuerpo. "Desde pequeño les hablé de mi trabajo y cuando mi hijo dijo que quería meterse en la Guardia Civil estuve muy orgulloso. Mi hija también entró pero en la Academia ya no quiso seguir pero por los dos siento un gran gozo porque saben lo que ha supuesto la Guardia Civil en mi vida".

Este Guardia Civil retirado cuenta como en el Día de la Hispanidad se reunían todas las familias en la misa y después en la comida posterior con todos los compañeros. "Es algo que pase el tiempo que pase nunca cambiará en la Guardia Civil".

Ahora, José está retirado echando de menos los años en el cuerpo pero con "ganas de descansar por todos los años trabajados por la patria".

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