UNICEF expande apoyo psicosocial a los niños, niñas y adolescentes que han llegado a México

UNICEF expande apoyo psicosocial a los niños, niñas y adolescentes que han llegado a México

El apoyo psicosocial ayuda a atenuar el impacto de haber tenido que abandonar sus hogares

Ante la llegada de la caravana migrante a México, UNICEF ha instalado carpas para ofrecer apoyo psicosocial a niños, niñas y adolescentes que viajan en la caravana.


El servicio de atención se concentra actualmente en la frontera sur de México y en el estadio Jesús Martínez “Palillo”, de la Ciudad de México, donde se ha congregado gran parte del grupo.


Estos niños están viviendo una crisis humanitaria, señala UNICEF México, y, en paralelo a las intervenciones de higiene, sanidad y la instalación de letrinas móviles, la organización está poniendo en marcha servicios de apoyo psicosocial, por medio de actividades como la lectura de cuentos, la realización de ejercicios de relajación emocional y el dibujo.


Los cambios extremos y repentinos, la incertidumbre, el agotamiento físico, las condiciones precarias de alojamiento, las pérdidas (de hogar, rutina, escuela, seres queridos que quedaron atrás) son experiencias inquietantes y perturbadoras para cualquier ser humano, particularmente para los más jóvenes.


El apoyo psicosocial ayuda a atenuar el impacto de haber tenido que abandonar sus hogares y desplazarse en condiciones que están poniendo a prueba la integridad física y emocional de los adultos y más aún las de los niños y adolescentes.


Dado que, adicionalmente, estos niños llevan muchos días caminando bajo el sol, deshidratados y en algunos casos enfermos, es importante ofecerles una atención integral que evite consecuencias físicas y emocionales graves, que podrían afectar su bienestar tanto en el corto como en el largo plazo.


La incertidumbre y el estrés de los padres y las condiciones del viaje, aunados a las experiencias previas de violencia, tienen un impacto negativo en su salud física y mental de estas personas. La atención puntual es clave para que no se convierta en estrés tóxico y en un trauma complejo.


El nivel de angustia y estrés también se reflejan en los niños y niñas, quienes, según el personal de la organización, no quieren separarse de sus familiares. Les cuesta trabajo participar en las actividades lúdicas que UNICEF ha organizado en las carpas del estadio y en otros lugares en la ruta; preguntan constantemente si ya están a salvo, y algunos prefieren regresar al lado de su cuidador en lugar de jugar con otros niños.



En repuesta a la llegada de la caravana a la Ciudad de México antes de lo inicialmente previsto, en medio de frecuentes lluvias y temperaturas cambiantes, el personal de UNICEF, en coordinación con actores gubernamentales y de la sociedad civil, ha instalado espacios de atención destinados a facilitar el juego y descanso de los niños, la lactancia materna o –en caso necesario- ofrecer servicios de protección especial para detectar casos de violencia o de niños viajando sin la compañía de un adulto legalmente responsable.


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