El asesino de una mujer en La Laguna declara que estaba "arrebatado" para que bajen la condena

El asesino de una mujer en La Laguna declara que estaba "arrebatado" para que bajen la condena

La Fiscalía pide 25 años de prisión, así como una indemnización de 30.000 euros al hermano de la víctima, único familiar de la fallecida

El acusado de matar a su pareja el 2 de abril de 2017 en La Laguna ha declarado hoy que el estado de "arrebatado" en que cometió los hechos, dada su incapacidad para "controlar" sus impulsos y para "resolver problemas", pueden suponer atenuantes en la pena que pide el Ministerio Fiscal.

También ha planteado como atenuante que confesó tres días después de los hechos, algo que ha declarado durante la apertura del juicio oral en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife,.

El acusado relató hoy que cuando le comunicó a la víctima la tarde del día de los hechos su intención de dejarla por una relación paralela, comenzaron a discutir y, según su testimonio, ella se abalanzó sobre él y le arañó.

El hombre tiró entonces al suelo a su pareja y la golpeó "repetidamente" con un objeto macizo, según el relato de los hechos de la Fiscalía, que le produjeron "múltiples traumatismos craneoencefálicos" y la posterior muerte.

Unos hechos por los que la Fiscalía pide 25 años de prisión, así como una indemnización de 30.000 euros al hermano de la víctima, único familiar de la fallecida, por constituir un delito de asesinato con agravante de parentesco, aunque las acusaciones particular y popular aumentan esa cifra a 180.000 euros.

Además, tanto la acusación particular, representante del hermano, como la popular, a través del Instituto Canario de Igualdad, han incorporado a la petición del Ministerio Fiscal dos circunstancias agravantes, la alevosía y el ensañamiento, además del agravante de género por entender que al ser mujer "le debía obediencia".

Preguntado por la defensa sobre ese momento, el acusado señaló que la víctima pudo ver que cogía el objeto porque trató de defenderse sin éxito con las manos, momento en el cual él perdió "la noción" de lo que estaba haciendo.

Tras el suceso, según declaró, se cambió de ropa, quedó con Esther y pasó con ella la noche, hasta que al día siguiente por la tarde regresó a la casa de los padres y buscó "formas" de quitarse la vida, opción que tenía "muy clara".

Decidió incendiar la casa con la intención de permanecer en ella junto al cuerpo, pero se acobardó, según admitió, por lo que alquiló un piso en El Médano (Granadilla de Abona) en el que se cambió el aspecto.

Luego intentó estrangularse y finalmente se golpeó la cabeza con una piedra hasta que cayó inconsciente y fue detenido la madrugada del 4 de abril por las autoridades policiales.

El acusado ha indicado, a preguntas de su defensa, que se trata de un caso de homicidio, no de asesinato, pues "no planificó" en ningún momento matar a su pareja en caso de que no aceptase romper la relación.

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