"Morir para contar", documental que profundiza en los traumas de los reporteros de guerra

"Morir para contar", documental que profundiza en los traumas de los reporteros de guerra

Ningún espectador que vea este documental volverá a ver las noticias de la misma manera

"En el 2012, el documentalista Hernán Zin sufrió un accidente en Afganistán que cambiaría para siempre su vida. Los traumas acumulados durante 20 años de trabajo como reportero de guerra explotaron de repente. Empezaron la depresión, la soledad, las conductas autodestructivas. En busca de respuestas de lo sucedido, Hernán Zin entrevista a otros periodistas. Les pregunta por sus traumas, sus miedos, sus pérdidas y sus familias." 

Con esta potente sinopsis y varios premios bajo el brazo, se ha presentado el documental Morir para contar en el marco incomparable de Cineuropa. La cita tuvo lugar el martes 20 de noviembre en el Salón Teatro de Santiago de Compostela. En el documental, dirigido por Hernán Zin, también participa la actriz compostelana y ganadora de un Goya, Nerea Barros, como productora y directora de algunas secuencias protagonizadas por Zin.

Un día después tuvo lugar la rueda de prensa en el Hostal de los Reyes Católicos en la que Hernán Zin y Nerea Barros presentaron el documental para los medios. En ella, la actriz y el documentalista detallaron cómo nació el proyecto, cómo nació la vinculación entre ellos y sobre todo, el porqué de esta película.

Todo comenzó cuando Hernán Zin coincidió con Nerea Barros en un festival de cine en el que eran parte del jurado. El documentalista se encontraba casi al final de su proyecto preguntándose si debería salir o no en él ya que la película era para "dar voz a otra gente". Se lo pasó a Nerea para que le diera su punto de vista y, según Zin, "Nerea la vio y lo tuvo clarísimo". Lo que para él era raro, que era estar delante de la cámara, para ella estaba artísticamente justificado. "Si le has pedido a todos tus compañeros de profesión que sean valientes y que muestren su parte interior, tú tienes que hacer lo mismo". 

Barros ha sabido sacarle a Zin una manera de hablar y un tempo que han funcionado muy bien en su primera vez detrás de una cámara. "Sentí que el documental necesitaba un protagonista, una persona que fuera la línea directa entre el público y la película, y, a través de él, empatizaran con la película. El público lo iba descubriendo a través de su voz y tenía que aparecer al final, exactamente igual que sus compañeros".

En el documental, los más prestigiosos reporteros de guerra de las últimas décadas se abren para compartir sus peores pesadillas. Se trata de un gran homenaje a estos reporteros, y a los que no están, en el que se profundiza en los traumas y miedos que han adquirido por sus vivencias. 

En palabras de Nerea: "La película es un viaje que no te suelta, es duro pero también tiene muchísima luz y es una película de digestión lenta que te llevas para casa". Si no tuvieron la oportunidad de verla, volverá a reestrenarse en enero de 2019. Acudan al cine y no volverán a ver las noticias de la misma manera.


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