Laura Luelmo: alegre, comprometida y viajera que luchaba por sus sueños

Laura Luelmo: alegre, comprometida y viajera que luchaba por sus sueños
Laura Luelmo: alegre, comprometida y viajera que luchaba por sus sueños

La joven no dudó en dejar una sustitución en Zamora para ocupara la vacante en Nerva y continuar en la bolsa de empleo de docentes de Andalucía, donde se había presentado a las oposiciones

Laura Luelmo era alegre y estudiosa, según la recuerdan sus familiarses y compañeros de trabajo. La mujer de 26 años, cuyo cadáver fue encontrado ayer en El Campillo, era amante de la ilustración y el dibujo, de la fotografía y el viaje, feminista y comprometida. "Te enseñan a no ir sola por sitios oscuros en vez de enseñar a los monstruos a no serlo", retuiteó la joven Laura Luelmo hace un tiempo sin presagiar que ese monstruo sería su vecino.

La zamorana era hija de funcionarios: el padre era un ingeniero agrónomo recién jubilado de Agricultura de la Junta de Castilla y León en Zamora; la madre era trabajadora en el servicio de Empleo de Zamora. Laura estudió en el colegio Sagrado Corazón de Jesús de Zamora, al igual que sus hermanos. Y se graduó en Bellas Artes por la Unversidad de Salamanca donde descubrío sus aptitudes para el caturiturismo y el retratismo. Su vocación por el dibujo la llevó a cubrir la plaza de profesora de Plástica en el instituto Vázquez Díaz de Nerva (Huelva) al que había llegado apenas días antes de su desaparición.

Era una joven decidida, con proyección, dispuesta a comerse el mundo y preparada para educar a las nuevas generaciones en valores tan importantes como la igualdad entre hombres y mujeres. Tras concluir su grado, Laura Luelmo continuó su formación en Valencia donde hizo el Master de Profesorado. Se estaba preparando para su gran pasión: la enseñanza. Tras diversos trabajos como ilustradora, diseñadora y fotógrafa, Laura Luelmo decidió orientar su vida laboral hacia la docencia y se preparó las oposiciones de profesora, las cuales aprobó en Andalucía pero sin plaza.

Se incorporó como profesora al colegio concertado Nuestra Señora del Rocío de Zamora para cubrir una baja por maternidad. Pero el teléfono sonó, la llamaban para cubrir una vacante que había surgido en Nerva y no lo dudó. Era una oportunidad muy importante que no debía desaprovechar. Y se fue a 550 km de su familia, de su novio y de sus amigos, todo por su sueño, todo por continuar activa en la bolsa de empleo de docentes de Andalucía.

El 4 de diciembre se incorporó como profesora al instituto de Nerva. Días más tarde, se instalaba en la casa de El Campillo por medio de una compañera. El día 12 salió a correr y ya no volvió.

#TodassomosLauraLuelmo


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