Miembros del Comité Electoral de En Marea denuncian un "boicot" y suplantación de identidad

Miembros del Comité Electoral de En Marea denuncian un "boicot" y suplantación de identidad
Miembros del Comité Electoral de En Marea denuncian un "boicot" y suplantación de identidad

Mauriz ha explicado que no aceptan la resolución de la comisión de garantías porque mediante la misma "pretenden modificar la composición" del Comité Electoral en "una vulneración más de los acuerdos del plenario que están siendo violentados

Varios miembros del Comité Electoral, los que hasta ahora representaban la mayoría en el órgano, han denunciado ayer un "boicot" contra el funcionamiento del mismo, después de que se diese una "suplantación de identidad" por parte de otros compañeros.

De ello han dado cuenta Sonia Mauriz, Carlos Franco, Jenny Medina y Martiño Ramos en una rueda de prensa a las puertas de la sede de En Marea, después de que no se les permitiese la entrada.

La comisión de garantías decidió ayer suspender "de forma cautelar" a los tres miembros del Comité Electoral -elegido en el plenario- que pidieron las claves para acceder al censo electoral, lo que provocó la paralización de las elecciones.

Los tres miembros, en una "reunión telemática" mediante la aplicación Telegram, no aceptaron esta suspensión pero, sin embargo, dentro de este órgano hubo quienes entendieron que se debía acatar esta decisión y por tanto añadieron a este canal a las tres personas suplentes, por lo que entienden que la legitimidad del Comité "se vio vulnerada".

Desde que se incluyeron a las tres nuevas personas, el Comité Electoral es "ilegal" en tanto que como los miembros a los que se pidió su cese no lo aceptaron, pasó a estar conformado por 16 personas y no por 13 como marcan los estatutos de En Marea.

"De forma unilateral Daniel Conde decidió unir a las tres personas siguientes de la lista" que son afines a la actual dirección, deturpando la representatividad elegida en el plenario, han denunciado.

"Esto es una suplantación de identidad en toda regla", ha dicho Mauriz que subraya que en ese canal se está dando una "votación a todas luces ilegal".

Empleando esta nueva legitimidad del Comité ayer se realizó una votación telemática en la que se acordó acatar las peticiones de la Comisión de Garantías, informando de ello a los medios de comunicación y desconvocando la conferencia de prensa de sus compañeros que, finalmente, ha tenido lugar en la calle.

Mauriz ha explicado que no aceptan la resolución de la comisión de garantías porque mediante la misma "pretenden modificar la composición" del Comité Electoral en "una vulneración más de los acuerdos del plenario que están siendo violentados".

Además, ha denunciado que para pedir el cese de los miembros del Comité que pidieron las claves de acceso al censo -Pablo Nieves, Martiño Ramos y Raquel Bernárdez, todos ellos militantes de Esquerda Unida- "se están vertiendo acusaciones muy graves".

Según han relatado, se está actuando contra sus derechos puesto que ellas están "en situación de vulnerabilidad absoluta" ya que "aún no vieron una sola prueba de las acusaciones".

Se les pide un cese en aras de unas "auditorías secretas" que en ningún momento se les han revelado: "La dirección no nos informa de nada".

Y, con todo, aseguran que la petición realizada va en contra de las reglas internas de En Marea en tanto que "a los miembros del Comité solo se les puede revocar, no suspender, ni cesar" de forma que solo estarían obligados a dejar su puesto mediante un proceso "revocatorio" que supondría que fuese el plenario el que los apartase porque fue el órgano que los designó.

Por ello, Mauriz ha lamentado que las funciones del Comité se han quedado deturpadas de forma que no pueden tomar decisiones, "no podemos elegir una fecha" para las nuevas votaciones "porque la dirección no nos informó de cuál va a ser la nueva empresa, no nos informó de nada".

Por ello, aseguran que pese a que el Consello das Mareas, el máximo órgano político de En Marea, decidiese implementar seis "medidas técnicas" que implican, entre otras, prescindir de las empresas gestoras del censo electoral y del sistema de votación para sus primarias, para celebrar las mismas opinan que "no hay intención de este año".

De hecho, no han permitido que el Comité Electoral integre a su "interventor" en el grupo técnico para organizar, algo que "es un poco surrealista".

Por ello, y pese a que ha incidido en que el Comité es un "órgano neutral" y no quiere posicionarse sobre las responsabilidades de la situación, ha considerado que en el Comité electoral están soportando un "boicot no sabemos por parte de quién".

Finalmente, Martiño Ramos ha defendido la actuación del Comité que "en ningún momento vulneró la ley" durante el proceso previo a la fecha de las elecciones puesto que "se actuó de forma análoga a otras veces" y "el comité no entró por ninguna puerta de atrás".

Ramos formó parte del Comité Electoral de En Marea durante el proceso interno que eligió a las personas que concurrieron a las elecciones autonómicas de 2016 y ha asegurado que la forma de proceder fue "idéntica".

El acceso al censo entonces se hizo "con total normalidad" y sin "ningún tipo de reparo" por parte de ningún inscrito.

Por ello, no acepta la petición de cese "que no se fundamenta en el sistema de regulación interna que tiene En Marea", ha zanjado. 

Comentarios