Sánchez y su afición a volar, a la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso

Sánchez y su afición a volar, a la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso
Foto de archivo
Sánchez y su afición a volar, a la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso

Acabará siendo debatido el uso que hace de aviones y helicópteros del Ejército del Aire para desplazarse a actos de ocio y compromisos familiares

La decisión de Pedro Sánchez de declarar como secreto oficial el uso que hace de aviones y helicópteros del Ejército del Aire para desplazarse a actos de ocio y compromisos familiares acabará siendo debatida en la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso. Tras la sorprendente respuesta ofrecida por el Gobierno sobre el coste del desplazamiento a Castellón, que cifró en 282,92 euros, la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, está llamada ante la comisión parlamentaria que controla los créditos destinados a gastos reservados para que explique el carácter “secreto” del coste de esos viajes del actual jefe del Ejecutivo y de las personas que le acompañan. 

A petición del PP,  la vicepresidenta deberá dar cuenta de "la opacidad y la falta de transparencia del coste de los desplazamientos del Gobierno y, en especial del presidente del Gobierno". A Calvo no le queda más margen que regatear en la fecha de una cita que reglamentariamente no podrá eludir, según fuentes del Congreso. 

Aunque los populares se interesan de manera general por el frecuente uso que Sánchez hace del Falcon oficial para todo tipo de desplazamientos, se centran en el viaje a Castellón. En esa ocasión hubo que abrir exprofeso el aeropuerto cercano y habilitar la pernoctación para sus tripulantes. El Gobierno aduce que Sánchez también se entrevistó con la alcaldesa de la capital de la provincia, Amparo Marco, y con el presidente de la Generalitat, Ximo Puig. La Moncloa solo ha querido informar de los gastos de protocolo ocasionados: 282 euros, después de negarse dos veces a explicar los costes y el Consejo de Transparencia y Bueno Gobierno tuviera que negar que ese viaje se pudiera considerar como un secreto oficial e instar a la Moncloa  a "suministrar el gasto total del viaje, sin desglose por conceptos".

La llamada comisión de secretos oficiales del Congreso, que está compuesta por todos los portavoces parlamentarios de la Cámara y presidida por la presidenta de las Cortes, Ana Pastor, está facultada para controlar los gastos reservados pero sus miembros tienen que guardar el secreto sobre la información que reciben.

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