Piden la nulidad de las escuchas de la "Operación Trucarro"

Piden la nulidad de las escuchas de la "Operación Trucarro"
Foto de archivo: Johann Grimm con su abogado
Piden la nulidad de las escuchas de la "Operación Trucarro"

Nogueira también ha denunciado que a su cliente se le ofreció la posibilidad de llamar a un abogado cuando se produjo el registro de su taller y, a pesar de haber solicitado la asistencia de un letrado de su confianza, le fue asignado uno de oficio

Los abogados de los acusados de la "Operación Trucarro", que investiga la venta a más de trescientos clientes de vehículos de ocasión con el cuentakilómetros trucado, han pedido hoy la nulidad de las escuchas telefónicas realizadas al principal responsable, Johann Grimm, y a los propietarios de los concesionarios.

"Las escuchas han de declararse nulas en base al derecho al secreto de las comunicaciones y para no causar indefensión a mi defendido y a los demás acusados", ha declarado el abogado de Grimm, Evaristo Nogueira, en la celebración de la primera jornada del juicio en la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña, con sede en Santiago de Compostela.

De este modo, el letrado también ha apuntado que, de declararse nulas las escuchas, tendría que realizarse "un análisis pormenorizado" para determinar "las consecuencias jurídicas" para el caso de la ausencia de esta prueba, ya que "provocaría un efecto dominó" que afectaría a todas las acusaciones.

Nogueira también ha denunciado que a su cliente se le ofreció la posibilidad de llamar a un abogado cuando se produjo el registro de su taller y, a pesar de haber solicitado la asistencia de un letrado de su confianza, le fue asignado uno de oficio.

Por su parte, el abogado de uno de los empleados de Grimm, Manuel Ferreiro, se ha sumado a esta reivindicación y ha precisado que "las escuchas provienen de una causa anterior y no constan las autorizaciones judiciales necesarias".

"Mi cliente no tenía conocimiento de que los concesionarios pudieran ocultar a los compradores la alteración del kilometraje; alterarlo no es ilícito, sólo lo es cuando se hace para estafar a alguien", ha concluido Ferreiro.

La instrucción del caso, que recoge hechos que tuvieron lugar entre 2006 y 2008, ha durado cerca de diez años debido a la gran cantidad de tasaciones y comprobaciones que ha sido necesario realizar, ante lo que la Fiscalía ha apuntado que a la petición de pena de todos los acusados se le aplicará una atenuante por dilación indebida.

Este dilatado proceso ha llevado a que 174 perjudicados hayan llegado a un acuerdo de conformidad con sus estafadores, de modo que hoy estaban llamados a comparecer dieciséis de los acusados -Grimm, sus cuatro empleados y los responsables de siete puntos de venta de vehículos-, de los cuales dos no se han presentado.

Estaba previsto que el juicio que ha comenzado hoy se celebrase el 15 de marzo de 2018, pero no pudo ser entonces debido a la huelga de la Administración de Justicia.

El largo proceso de instrucción ha llevado a que uno de los perjudicados haya fallecido antes de la celebración del juicio.

Los acusados se enfrentan a penas de entre un año y nueve meses y dos años y seis meses de prisión por delitos de estafa continuada y estafa agravada, dependiendo de la cantidad de las transacciones llevadas a cabo.

El principal responsable de esta supuesta trama -que estafaría a alrededor de 800.000 euros-, Johann Grimm, era propietario de un taller donde otros cuatro empleados y él mismo se supone que alteraban los dispositivos de señalización del kilometraje acumulado de los vehículos para venderlos a un precio mayor en diferentes puntos de comercialización alrededor de toda Galicia.

La Fiscalía ha pedido para Grimm y sus cuatro subalternos, coautores y cooperadores necesarios de todos estos delitos, la suma de todas las condenas individuales de prisión contra los propietarios de los concesionarios, así como el abono de parte de las indemnizaciones requeridas.

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