El acusado de abusar y dejar embarazada a una mujer en Potes atribuye la denuncia a presiones familiares

El acusado de abusar y dejar embarazada a una mujer en Potes atribuye la denuncia a presiones familiares
Foto de archivo
El acusado de abusar y dejar embarazada a una mujer en Potes atribuye la denuncia a presiones familiares

Ejerciendo el derecho a la última palabra, el hombre se ha declarado inocente y ha alegado que no ha variado nada su declaración

En el municipio de Potes, Cantabria, el acusado de abusar sexualmente de una mujer aprovechando su estado de embriaguez y dejarla embarazada ha achacado la denuncia de la víctima, siete meses después de los hechos, a que se vio "presionada" por sus familiares al enterarse de su estado. El acusado considera que si se sintió abusada podía haber puesto la denuncia a los pocos días de lo sucedido.

Ejerciendo el derecho a la última palabra, el hombre se ha declarado inocente y ha alegado que no ha variado nada su declaración. Su abogada, pide la absolución al entender que no hay prueba de cargo suficiente contra él. Cuestiona que la víctima denunciara varios meses después del encuentro que ambos mantuvieron en el coche de ella y aparcado en una zona próxima al bar donde previamente habían coincidido tomando copas y bailando. Cree que al darse cuenta de que estaba embarazada podría haberle llamado para contarle la situación y buscar una solución.

En eta sesión final del juicio, han salido a relucir aspectos de la declaración de la chica como que ya había tenido un aborto con anterioridad y que también había tomado la píldora del día después en una ocasión. También se ha sabido que al percatarse que estaba en estado de gestación, además de ocultarlo hasta que la descubrieron, habría intentado suicidarse. Las pruebas biológicas de paternidad practicadas indican que el bebé es del acusado en un 99'9%.

Por su parte, la letrada de la acusación, que pide siete años de cárcel para el acusado, ha negado que el hecho que denunciara haber sufrido un abuso cuando estaba embarazada de siete meses no resta credibilidad. En este sentido, denunció que la mujer ya fue víctima de abusos sexuales por parte de un hermano suyo cuando tenía 11 años pero que no lo denunció hasta que cumplió los 19. También ha denunciado las contradicciones del hombre acerca de si la víctima estaba ebria o no, sentenciando que sí lo estaba, y por tanto, privada de sentido y sin fuerzas para nada.

Las psicólogas que atendieron a la víctima aseguraron que hay congruencia entre los hechos relatados y la situación actual que vive, que se describe con un cambio de cáracter derivado de un retrotraimiento, es menos extrovertida y más desconfiada. Además, una perita indica que la mujer tenía "asco" a la figura masculina y a la posibilidad de mantener relaciones sexuales con nadie.

El fiscal mantiene su petición de seis años de prisión para el acusado, que ha contado ante la sala una historia, a su juicio, diferente respecto a los hechos revelantes de lo sucedido. Sus contradicciones contrastan con el relato de la víctima, que no tiene ninguna fisura y que es cierto. Destaca que la mujer había estado bebiendo desde las once de la mañana con una amiga el día de los hechos. Ha rechazado que el hecho de bailar en un pub "abra la veda! para mantener relaciones sexuales. Además, añadió que fruto de la ingesta de bebidas alcohólicas la víctima no pudo defenderse y es limitó a decir "no, no", a lo que el acusado contestó "estate tranquila".

Esta fue la segunda y última sesión del juicio celebrado. Ha quedado visto para sentencia y las partes han elevado a definitivas su conclusiones, ratificando las penas solicitadas.

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