El fiscal jefe de Ourense ni paga ni abandona el piso de alquiler en el que vive

Foto de archivo
El fiscal jefe de Ourense ni paga ni abandona el piso de alquiler en el que vive

La Xunta lo puso a su disposición en 2004 pero que el contrato cesó en 2016

Florentino Delgado Ayuso, fiscal jefe de la Audiencia Provincial, de Ourense está viviendo en un piso de alquiler que la Xunta puso a su disposición en 2004 pero que cuyo contrato cesó en 2016 y desde entonces nadie paga las mensualidades al dueño. El fiscal jefe se mudó al piso cuando tomó posesión de la jefatura de la Fiscalía y la Xunto firmó un contrato de alquiler con un particular. En 2016 y notificándolo a todas las partes, la Xunta rescindió el contrato pero el fiscal sigue allí.

Esta situación ha llevado al propietario a presentar una demanda por impago contra la Xunta a la que le reclama los atrasos y la devolución de la propiedad. La vista está fijada para el próximo día 22 aunque la Xunta ha pedido que no se celebre.


La política de alquileres subvencionados para cargos judiciales fue cesando con los años, de forma que en 2008, la Xunta afrontaba solo los gastos de dos cargos judiciales: la entonces presidenta de la Audiencia Provincial de Lugo y el fiscal jefe de Ourense. Y la Xunta, gobernada en esa época por el bipartito de PSOE y BNG, decidió renunciar a ambos. La Xunta notificó entonces a Delgado y al arrendatario la decisión de cesar en el contrato de alquiler y ofreció al fiscal jefe un plazo de tres meses para que, o bien negociase con el propietario las condiciones para quedarse, o para que buscase una nueva vivienda. Pero trascurrieron varios meses y nadie se hizo cargo del alquiler ni el fiscal abandonó el piso.

Feijóo llegó en 2009 a la presidencia de la Xunta y se mantiene la financiación de la vivienda hasta que en junio de 2010 la Xunta anuncia de nuevo a Delgado que rescinde el contrato y deja de pagar las mensualidades. Tras una reclamación presentada por el arrendador en enero de 2011, la Consejería de Hacienda le reconoce su derecho al cobro de la renta así como de “los gastos del consumo de agua, recogida de basura y suministro de energía eléctrica y calefacción” y se pone de nuevo al día en los pagos.

La Xunta ha confirmado a El País que en 2016 resolvió el contrato cesando en el abono del alquiler y desde ese momento, puntualiza, “ya no es titular del contrato”

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