Un derbi duro pero que se queda en casa

Un derbi duro pero que se queda en casa

Pese al sufrimiento final, esta victoria, además de por la entidad del rival, pone la cabeza de la tabla en un puño

La SD Compostela se llevó el derbi. El conjunto blanquiazul realizó un gran encuentro y el resultado, por fin, reflejó lo visto sobre el campo. Fueron noventa minutos en el que los nuestros mostraron su mejor cara, la que acostumbran a sacar en sus partidos en el Vero Boquete de San Lázaro. Pese al sufrimiento final, esta victoria, además de por la entidad del rival, pone la cabeza de la tabla en un puño.

Aythami adelantó a los blanquiazules en el minuto 7, pero a la vuelta del descanso, en una mala cesión al portero, igualó Armental. Con todo, Álex Ares selló un hat trick, con un gol de penalti, otro de falta y el último de caño, para poner una clara ventaja. Esta sería la definitiva, pese a que Juan Antonio y Miguel Villarejo recortaron el marcador en los últimos instantes.

Con la mejor entrada del curso, el Compos saltó al tapete de San Lázaro convencido de que sería una gran tarde. De nuevo con el dibujo de cuatro defensas, los blanquiazules salieron más fuertes y a los  siete minutos metieron la primera en la red. En una contra, Marcos Remeseiro buscó al espacio a Miki, quien llegó al área y puso la asistencia para que Aythami definiese con la pierna izquierda lanzándose.

El golpe de moral del tanto espoleó a un equipo que, con el apoyo de la grada, siguió insistiendo. En el 17, Miki puso el centro chut, despejó Diego Rivas con el pie, y en el rechace, Samu lanzó un disparo potente abajo que volvió a despejar el meta, cambiado instantes después por lesión.

Con Anxo inédito, ambos equipos se fueron al descanso con sensaciones totalmente opuestas. Sin embargo, a la vuelta de los mismos, la mala fortuna entró en juego y volvió a caer sobre los nuestros.

El pase atrás de Chechu para Anxo se quedó muy corto y Armental, en velocidad, cogió el balón y lo envió a la red en el mano a mano.

Tocaba remar de cero, pero el Compos se subió rápido al barco y vio de nuevo el encuentro de cara cuando, seis minutos después, Álex Ares transformaba el penalti sobre Aythami. El delantero canario fue tirado por Catú en el área y el mediapunta cogió la responsabilidad para superar a Chema. Sería sólo su primer gol.

Esta vez, los nuestros estaban dispuestos a ya no perder la ventaja y en un arreón de nueve minutos tocaron a la puerta tres veces, antes de que cayese el gol. Miki hizo de las suyas en las tres acciones: primero puso la asistencia para Marcos Remeseiro, pero su gol de tacón fue anulado por fuera de juego; después buscó a Aythami, pero el ariete no llegó por milímetros; y, para terminar, sacó la falta que propició el tercer tanto, tras un regate sobre el lateral.

En esa acción a balón parado, Álex Ares volvió a coger la responsabilidad y, engañando a todo el mundo, soltó un zambombazo con efecto al primer palo al que no pudo llegar Chema.

Dos de ventaja, pero aún cayó el cuarto. Marcos Remeseiro, inconmensurable en su trabajo, robó el balón en la frontal del área rival y este le cayó a un Álex Ares que, tras superar la tarascada del central, batió a Chema por debajo de las piernas. El hat trick lo cerró con otra obra de arte con su puntera.

Parecía todo sentenciado, pero la fortuna no quiso que los nuestros tuvieran un final plácido. El Racing despertó con balones colgados y tras dos centros laterales se metió en el duelo. Primero, Seoane encontró la cabeza de un Juan Antonio que, con un bonito escorzo, envió la pelota cruzada a la red.

Y en el 82, Armental puso un centro tenso en el que Miguel Villarejo se adelantó a la defensa y definió cruzado con su zurda, pegado al palo.

El 4-3 no era apto para cardíacos, pero entró Piscu, el Compos afianzó la defensa atrás y, pese a los seis de añadido, el marcador ya no se movió. El pitido del árbitro fue un alivio para todos, para jugadores, para cuerpo técnico y para los 1.500 seguidores. Por fin, el fútbol hacía justicia a este club.

La SD Compostela volvió así a saborear las mieles del triunfo y superó con creces este nuevo puerto de montaña. Tocó sufrir hasta el final, pero mereció la pena. Los nuestros adelantan a la UD Ourense, rival el sábado en O Couto, y se acercan a los dos primeros.

Comentarios