Alfonso Clemente recomienda abordar las frustaciones de los niños en edades tempranas

Alfonso Clemente recomienda abordar las frustaciones de los niños en edades tempranas

El psiquiatra Alfonso Clemente consiguió con su intervención despertar el interés de los padres de niños de 0 a 6 años por conceptos básicos como qué es, cómo se manifiesta y cómo se afronta la frustración

El Centro de Educación Infantil Dolores Ramos – Manuel Peleteiro congregó ayer a la tarde a cerca de 100 personas en la charla Cómo gestionar las frustraciones en la etapa infantil a cargo del psiquiatra Alfonso Clemente. Se trata de la última conferencia dentro de las I Jornadas de Educación Creativa a través de las que se plantea un espacio de encuentro con las familias por la educación de los más pequeños.

El psiquiatra Alfonso Clemente consiguió con su intervención despertar el interés de los padres de niños de 0 a 6 años por conceptos básicos como qué es, cómo se manifiesta y cómo se afronta la frustración. El ponente explicó que la frustración y el nivel de tolerancia a la misma que tiene cada persona es determinante para conocer los límites a los que se va a enfrentar antes de sufrir una desorganización emocional.

“La frustración es un sentimiento que aparece cuando no conseguimos lo que pretendemos o deseamos. El aprender a identificarla, tolerarla y superarla es un objetivo que debemos abordar desde las edades más tempranas para evitar que las consecuencias de no hacerlo vayan apareciendo en forma de tristeza, desánimo, rechazo y baja autoestima”, señaló el psiquiatra.

En los últimos tiempos han aumentado el número de niños y jóvenes con baja tolerancia a la frustración debido a la carencia de mecanismos de resistencia. Este dato unido a la alta incidencia de obstáculos que aparecen a lo largo de la vida “hace todavía más necesario educar y dotar a los hijos de herramientas y estrategias para afrontar la frustración” y añadió que “debemos intentar que términos como hiperpadres, padres helicópteros, madres tigres, padres mánager, familia democrática, hipopijos... poco a poco vayan difuminándose a través de una educación emocional adecuada a todos los actores que intervienen en el desarrollo y educación de los niños y jóvenes”.

Además reflexionó con los asistentes sobre cómo se están comportando como padres y educadores incidiendo en que es necesario que los niños “desarrollen la conciencia de que para alcanzar cualquier objetivo hay un sacrificio, un coste, pero vale la pena”, concluyó.

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