Más de 60.000 niños refugiados rohingya en peligro por el Monzón

Más de 60.000 niños refugiados rohingya en peligro por el Monzón
Más de 60.000 niños refugiados rohingya en peligro por el Monzón

60.000 niños en asentamientos y comunidades de acogida han perdido sus clases debido a los daños en los centros educativos

Miles de familias y niños que viven en los asentamientos de refugiados rohingya y en las comunidades de acogida en Cox’s Baza -en el sureste de Bangladesh-, están en riesgo debido a las inundaciones y los movimientos de tierra que han provocado las fuertes lluvias de los últimos días. La situación es particularmente difícil en los asentamientos, donde más de 4.000 familias han resultado directamente afectadas, muchas de ellas ya habían reubicado sus viviendas en zonas menos peligrosas.

“Las condiciones en los asentamientos y en las comunidades de acogida se están deteriorando rápidamente debido al mal tiempo y las necesidades humanitarias se van multiplicando, mientras se espera un fuerte aguacero”, explica Alain Balandi, representante en funciones de UNICEF en Bangladesh. “Junto con nuestros aliados, hemos reforzado la distribución de suministros esenciales, incluyendo pastillas potabilizadoras y lonas de plástico para los niños y las familias”.

Según los últimos informes, un niño de 7 años ha muerto ahogado tras las intensas lluvias, y dos niños más han resultado heridos. Las infraestructuras básicas de las que depende la seguridad de los niños también han sufrido daños o han quedado destruídas. Hasta el momento, cinco centros educativos de UNICEF han sufrido daños severos y más de 750, daños parciales. Esto ha provocado que se interrumpieran las actividades para más de 60.000 niños. Al menos 12 Centros de Protección Infantil están perjudicados y un parque infantil ha quedado totalmente inundado tras las lluvias torrenciales.

Hay por lo menos 47 puntos de distribución de agua dañados, y los desperfectos se extienden por toda la red de suministro. Más de 600 letrinas necesitan ser reparadas. Esto provoca que aumente el riesgo de enfermedades como la diarrea acuosa aguda, a la que son especialmente vulnerables los niños.

“Mientras siga lloviendo, seguirá aumentando el riesgo de deterioro de las condiciones sanitarias, y las personas afectadas, especialmente los niños, podrían contraer enfermedades transmitidas por el agua”, explica Berta Travieso, jefa en funciones de la oficina de UNICEF en Cox´s Bazar. “Para nosotros es vital garantizar que las familias y los niños tengan acceso a agua potable y un saneamiento adecuado, para poder protegerlos.”

UNICEF y sus aliados han comenzado a reparar todos los servicios afectados, incluyendo las instalaciones de agua y saneamiento y los centros de aprendizaje. El objetivo es tratar de evitar que se prolongue la interrupción de las actividades educativas para los niños afectados. Los equipos de personal sanitario y de nutrición están desplegados sobre el terreno para evaluar y atender las necesidades de las madres y los niños.  

Más de 500.000 niños rohingya necesitan ayuda humanitaria en Cox’s Bazar. UNICEF ha hecho un llamamiento por 152.5 millones de dólares (136,08 millones de euros) en 2019, para atender las necesidades de los niños refugiados y de las comunidades de acogida. El déficit de financiación es de 68,7 millones de dólares (61,30 millones de euros).

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