Dolores Redondo: "No me pienso desprender nunca de Amaia"

Dolores Redondo: "No me pienso desprender nunca de Amaia"
Dolores Redondo: "No me pienso desprender nunca de Amaia"

La exitosa escritora Dolores Redondo, ganadora del Premio Planeta, vuelve a rescatar a su personje más conocido Amaia Salazar en la novela La cara norte del corazón


Con esta novela vuelve Amaia Salazar, ¿cuesta desprenderse de un personaje que le ha dado tanto?

No me pienso desprender nunca de Amaia, por qué lo iba a hacer. Casi todos los escritores se pasan la vida buscando escribir un libro en el que creen un personaje con el que puedan continuar creando historias. Lo han hecho Camilleri, Donna Leon, John Connolly... lo hace todo el mundo y porqué no yo. Por supuesto que he tenido una suerte magnífica.Lo que si es verdad  es que yo no solo quiero escribir sobre Amaia Salazar por que hay otras historias que quiero contar. Quiero probar desde otras perspectiva literarias, otros personajes, otros escenarios... Ya lo hice después de la trilogía cuando todo el mundo me decía más Amaia, y y dije esperad porque tengo que contaros otra cosa primero y vino Todo esto te daré. Ahora, una novela que ya he empezado, no es de Amaia Salazar. No se si las alternaré, si una si y una no... Amaia no se irá. Es una suerte que un personaje que te gusta tanto le guste también a los lectores. Es un personaje muy mío y además he encontrado una fórmula que me permite mezclar novela negra, hablar de historia, de mitología, de crimen... Estoy encantada

Precisamente le iba a decir eso, que no hay un género concreto en el que encuadrar sus novelas

Yo creo que más allá de las estanterías de los libreros que necesitan encuadrar las novelas, a los lectores eso les da igual con tal de que le interese la historia que le estás contando. Y claro, hay veces que la historia que tú quieres contar no la puedes fijar dentro de los márgenes de un género. Al final tiene de todo porque se parece más a la vida real. Al menos la mía tiene de todo. Tiene dramas y tiene comedias, tiene aventuras y cosas muy tristes, tiene amor, tiene pasión y otras veces aburrimiento. Como todo el mundo, y las novelas tienen que ser un reflejo de la vida real. Y yo me siento muy cómoda porque me permite reflejar, como en el caso de esta novela, cosas que a mi me preocupan como la denuncia social en este caso de un abandono total sufrido en Nueva Orleans y esa diferencia de clases que allí se pone más de manifiesto.


En la trilogía ya había pequeños apuntes de esta precuela, ¿ya la tenía pensada de antemano?

El deseo de escribir la novela surge en el mismo momento en que las cosas están ocurriendo, en 2005, mucho antes de publicar El guardián invisible. Cuando escribía esa novela años después dejé todas esas pistas, se mencioa Nueva Orleans en varias ocasiones, Dupree ha nacido allí, Amaia se forma allí... Yo todo eso doy pinceladas y dejo la información pero no la desarrollo porque estaba contando otra historia de lo que ocurrió en Baztán.Nueva Orleans ha estado siempre ahí con el deseo de que llegase el momento de poder contar esa historia. Yo no sabía si los lectores me iban a seguir hasta aquí cuando empecé El guardián invisible, por suerte ha sido así y a esta novela le ha llegado su tiempo y estoy muy feliz de haber contado esta historia y de la acogida que está teniendo que lleva número 1 desde el día que salió en un otoño muy calentito a nivel literario. 

Cómo trabaja Dolores Redondo una novela con muchas tramas, con un personaje ya conocido que da un salto en el tiempo hacia atrás en su historia…

Lo cierto es que mientras las escribía ya iba armando la estructura y pensando como sería la historia cuando la contara y ha sido una novela trabajosa. Me ha llevado 30 meses de trabajo intenso, incluídos viajes, visitas a Nueva Orleans, consultas a muchos profesionales... pero la estructura era como algo que he sabido siempre. La historia de Amaia la tengo como muy completa, tanto hacia atrás como hacia delante. No ha sido particularmente farragoso hacer este ejercicio. Quizá lo más difícil, o lo que más me ha preocupado, ha sido construír la novela de modo que los que vienen la trilogía entendieran cosas que estaban en el aire, pero también quería que fuese un portal de acceso para los que no habían leído nada. Me preocupan muchos los nuevos lectores. Tengo la suerte de tener lectores de todas las edades, pero en los últimos años son muchos los institutos que han incluído El guardián invisible en sus lecturas y yo soy muy consciente de que hace seis años los niños que tenían 10 tienen ahora 16 y son una nueva genaración que no quería que para introducirse en este universo Baztán tuviesen que leerse tres libros para leer el cuarto. Es muy importante cuando estás intentando incentivar la lectura facilitarles la entrada. Trabajé mucho en eso, en que las novelas se pudiesen leer en ambas direcciones. 

Su obra ha sido traducida a 36 idiomas, ¿qué siente al ver que sus historias son universales y llegan a tanta gente?

Si es que al final tenemos más cosas en común de las que creemos. La mitología si que tienen muchos aspectos en común, peor por ejemplo, Todos esto te daré, la novela con la que gané el Planeta se ha leído en muchos países que no tienen monarquía, no tienen una clase aristocrática, y les ha fascinado porque al final es fácil de extrapolar a algo conocido como una clase rica y poderosa. Y, de todas maneras, leer cosas descocidas también es atrayente e interesante. 

¿Qué sintió cuando supo que la trilogía se iba a llevar el cine?

Esto es estar agradecido todo el tiempo. Igual que soy consciente de que hay cientos de libros y el lector entra cons sus 20 euros en la mano y te elige y tengo una deuda de cariño con él. De la misma manera, la gente que hace cine puede optar por hacer cientos de historias y que digan voy a hacer una película y la quiero hacer de este libro. Que vas a sentir  más que agradecimiento. 

Después de el éxito cosechado y la experiencia de varias novelas a las espaldas, ¿qué queda de la Dolores Redondo que comenzó a escribir la trilogía? ¿Ha cambiado o sigue siendo la misma?


Dolores Redondo sigue siento totalmente libre y es más, no soy dueña de lo que escribo, me debo a las historias que llevo por dentro. Me debía a esta historia de Nueva Orleáns y la siguiente historia que voy a contar lleva en mi desde que teníá 14 años.  Con 14 años viví esa experiencia que me marcó y que ahora será una historia. Me dejó profundamente marcada y nunca pensé que fuese a ser una novela pero en los últmos años se ha ido haciendo más fuerte y me ha ido volviendo ese recuerdo de forma recurrente y ya hace mucho tiempo que se que quiero que sea una historia. 

Hablabámos ahora de los cambios desde el inicio. A usted le costó que le publicasen la primera novela, ¿qué le diría a alguien que empieza y que está en esa situación?

Es difícil, pude haber dos razones una que de verdad la historia no valga o que no lo hayan sabido ver. Yo durante mucho tiempo me sentí invisible y quería que alguien la viese y entendiese como yo. Las razones que a mi me daban para rechazarla, el hecho de que era difente que nadie escribía así, no me parecía argumento. Me consta que he abierto camino. Y si te dicen lo contrario que está muy manida y que no sorprende pues hay que darle una vuelta y plantearte reescribirla. Creo que hay que atender siempre al juicio de un editor que te lo argumente bien. Si tiene una historia orginal, si tiene una forma especial de contarlo y un punto de vista distinto deberías mantenerte en tus trece.


Entrando en el ámbito más personal, ¿tiene usted alguna manía cuando está en pleno proceso creativo?

No particularmente. Por gustar me gusta más escribir en mi despacho, en mi mesa y que esté calentito que soy muy friolera. He escrito de día, de noche, cuando mis hijos eran pequeños mientras estaban en el colegio, intento llevar horario de oficina para hacer vida familiar. Soy muy disciplinada, eso sí, escribo todos los días a no se que haya algo de causa mayor. Hay días que no vale para nada lo que hago pero es muy importante estar ahí picando en la mina. 

Como lectora, ¿qué le gusta leer a Dolores?

Me gusta leer todo lo que está bien escrito, me gusta leer  casi de todo. Desde poesía hasta ensayos. Ahora mismo acabo de terminar de leer la última novela de Muñoz Molina, Tus pasos en la escalera,  me ha parecido una joya. Leo de todo. 

¿Ebook o papel?

Soy de papel porque trabajo todo el día con una pantalla, voy todo el día cargando con un móvil y solo me faltaba llevarme una pantalla a la cama, que yo leo por la noche en la cama y me niego a llevarme una pantalla. En la cama todo auténtico.

¿Todos tenemos una cara norte en el corazón?

Todos tenemos una cara norte en el corazón, hasta la persona más bondadosa tiene una cara donde guarda el dolor, los secretos. Amaia desde luego la tiene y es una exploradora de esa cara igual que yo. Yo  como escritora porque es la cara por la que me gusta acceder en mis novelas. Estoy segura de que mis novelas irán siempre por ahí, por la cara difícil que es la que me gusta. Me gusta explorar la manera menos fácil de la vida.

Por último, ¿qué cree que enamorará a los lectores de la novela?

Espero que le guste dos de las cosas que creo que son más especiales.  Una el perfil de este asesino que no se parece a los habituales de los asesinos en serie porque no es vanidoso, no firma sus crímenes, prefiere pasar desapercibido... Es un tipo muy especial que creo que al lector le va a gustar conocer al de la ficción como el verdadero. La otra cosa muy original en la novela no es tanto talento  mio como que lo da el escenario. Al elegir un escenario como nueva Irleans tras el paso del Katrina, tenemos un escenario muy poco habitual en novela negra, un escenario apocalíptico en el que hay que sobrevivir y encontrar a un asesino sin medios.

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