El Supremo confirma 31 años prisión para el profesor de Murcia que abusó sexualmente de 8 escolares

El Supremo confirma 31 años prisión para el profesor de Murcia que abusó sexualmente de 8 escolares
El Supremo confirma 31 años prisión para el profesor de Murcia que abusó sexualmente de 8 escolares

El condenado ofrecía preguntas de exámenes para conseguir silencio



La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo (TS) ha confirmado la condena a 31 años de prisión, con un máximo de cumplimiento de 20 años, impuesta a un profesor de un colegio del Espinardo (Murcia) por abusar sexualmente de 8 escolares, de entre 11 y 13 años, a quienes ofrecía, en algunos casos, las preguntas de los exámenes, según informa el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Murcia. El tribunal desestima el recurso de casación interpuesto por el condenado contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Murcia que fijó la citada pena por ocho delitos consumados de abuso sexual.

Durante los cursos escolares 2008/09 a 2013/14, el condenado impartía las asignaturas de Educación Física, Lengua y Francés en dicho centro escolar, a veces como tutor, a alumnos de 1º y 2º de la ESO. Simultáneamente, daba a sus propios alumnos clases particulares voluntarias de lengua y francés en una academia montada en el sótano de su domicilio, de lunes a jueves durante el curso, y organizaba cursos especiales en julio y agosto para los alumnos que hubieran suspendido asignaturas.

Según los hechos probados, el acusado tenía una relación muy cercana a ellos y se ganó su confianza hasta el punto de que le tenían aprecio y algunos lo consideraban como un amigo, llegando incluso a comunicarse por Whatsapp, Tuenti y Twitter. En este último empleaba como nombre de usuario "malote".

Algunos de ellos, por la amistad que mantenían con su hijo, de la misma edad, visitaban con frecuencia su casa, se bañaban en la piscina comunitaria y se quedaban a dormir. Los padres de los menores también confiaban en el acusado, confianza ganada principalmente a raíz del equipo de voleibol al que pertenecían los chicos y el hijo del condenado, por esa razón iban juntos a los partidos y participaban en actividades lúdicas (barbacoas, cumpleaños, comidas).

En ese ambiente de relajación, confianza y camaradería, aprovechando en unas ocasiones su condición de tutor y en otras la de profesor de los menores, unido a la diferencia de edad, el procesado, siguiendo un plan previamente trazado, mantuvo relaciones sexuales con 8 menores, añaden las mismas fuentes.

Credibilidad de las víctimas

La sentencia rechaza la alegación del recurrente relativa a la falta de credibilidad de las víctimas. En este sentido, afirma que la sentencia recurrida detalla las declaraciones de todos los menores y resalta que todos los abusos se produjeron en circunstancias similares por lo que sería difícil esta coincidencia tan numerosa y sólida de testimonios, sin fisuras que, además, requeriría que se hubiesen puesto de acuerdo previamente entre ellos y con los padres.

La Sala explica que en el caso actual las víctimas tenían entre 11 y 13 años cuando los hechos acontecieron, pero ya eran mayores de edad cuando se celebró el juicio oral (14, 16, 18, 21, 22 y 29 de enero y 1 de febrero de 2019) y ninguno de ellos padece deficiencia psíquica, por lo que desde esta perspectiva no cabe cuestionar la credibilidad subjetiva de su declaración.

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