Valeria Quer carga contra uno de los testigos: "No me parece un hombre"

Valeria Quer carga contra uno de los testigos: "No me parece un hombre"
Valeria Quer carga contra uno de los testigos: "No me parece un hombre"

La joven de la madrileña presuntamente asesinada por Jose Enrique Abuín carga contra uno de los feriantes que testificó en la tercera jornada de la semana

Ayer se celebró la tercera sesión del juicio contra Jose Enrique Abuín, más conocido como El Chicle, en la sección sexta de la Audiencia Nacional de A Coruña, con sede en Santiago de Compostela, en el que han declarado tres amigos de Diana Quer, el mariscador que encontró el móvil y varios feriantes que estaban cerca de la zona donde fue abordada por el presunto agresor en A Pobra.

LOS AMIGOS DE DIANA QUER

Nerea González y Jorge Gutiérrez, amigos de la víctima, fueron los primeros testigos que declararon ante el tribunal por videoconferencia desde Madrid. En su declaración la joven comentó que estuvo con Diana hasta las 2:30 horas y después se separaron, fue el último momento en que la vio con vida.

Por su parte Jorge comentó que estuvo hablando con ella por WhatsApp, le avisó que tenía poca batería y en un momento de su conversación ella le avisó que "un gitano me está hablando" y que se dirigía a ella con "morena ven aquí". El último mensaje no lo recibió porque solo llegó a aparecer el primer tick en el servicio de mensajería. 

Aseguró que Diana mostraba miedo sobre lo que estaba sucediendo, pero no pensó que fuera algo grave hasta que el día siguiente vio que en las redes sociales se estaba hablando de la desaparición de la joven madrileña. Fue en ese momento cuando puso en conocimiento de la Guardia Civil de los mensajes que mantuvo con ella durante la noche anterior.

Otro de los testigos importante fue el de Francisco Manuel González, mariscador, que en aquella época trabajaba en la Cofradía de Rianxo. En su declaración ante el juez y el jurado popular comentó que fue en octubre de 2016 cuando encuentra el móvil debajo del puente de la AG-11, en Taragoña, mientras estaba trabajando.

Desde el primer momento supo que podía ser el de Diana Quer por las características y por lo mediático del caso conocido en toda la zona. Guardó el dispositivo y lo llevó hasta la Guardia Civil para entregarlo. En ningún momento manipuló el teléfono directamente.

EL ENFADO DE VALERIA QUER

Durante intervención de los diez feriantes dejaron claro que en ningún momento notaron la ausencia de gasolina de sus camiones, tal como había dicho en repetidas ocasiones Abuín, y que no escucharon ruido alguno por la zona. Muchos de ellos aseguraron que a la hora en la que se produjeron los hechos no se encontraban en el lugar donde abordaron a Diana ya que se encontraban trabajando, ni que notaron robo alguno de la gasolina.

Esta versión rebate la dada por Abuín que aseguraba que cuando estaba robando gasolina de los camiones de los feriantes se encontró a la joven y para que no contara nada la abordó en la calle. 

Valeria Quer, la hermana de la víctima, tuvo que salir de la sala del juicio enfadada debido al cambio de versión que dio uno de los feriantes.

"Me he salido porque me he puesto nerviosa al escuchar mentiras. Se trata de la muerte de mi hermana que no se puede tomar a la ligera, como se está tomando esta gente su declaración", ha dicho ante los medios de comunicación.

Se refiere al testigo que aseguró que escuchó varios gritos en esa noche, pero ha cambiado su versión afirmando que cuando pasaron las 12 de la noche se tomó unas cervezas y que se fue a dormir sobre las 2:00 horas. 

"Me parece una falta de respeto. Haces una declaración y de repente vienes y dices que no ha pasado nada, que no has escuchado nada. Se trata de la vida de mi hermana, se trata de la vida de una persona", dijo enfadada Valeria.

"Este hombre que ha declarado no me parece un hombre, cualquier hombre de verdad siempre tiene corazón", ha espetado, recalcando que "es muy triste".

UNA CHICA MIEDOSA

Por último, una menor de edad fue la encargada de cerrar la tercera sesión de la vista oral. Fue la última testigo que vio con vida a Diana antes de su desaparición. "La vi en la esquina donde se encuentra el Mi Manda Picone", dijo la testigo por videoconferencia. 

Fueron las 2:30 horas cuando la vio y que la víctima iba vestida con unos pantalones cortos claros, unas deportivas oscuras, un bolso grande y un top. 

Ante las preguntas de la defensa aseguró que Diana era una chica miedosa y que en todo momento evitaba ir por zonas peligrosas. Por último dejó claro que antes de la discoteca Bumerang fue la última vez que la vio al perderla de vista.

Hoy será la última sesión de la semana que contará con el testimonio de dos policías locales de A Pobra, tres buzos, varios agentes de la Guardia Civil y un sargento de la Policía Judicial de Noia.

Comentarios