Estudiantes de la USC guardan un minuto de silencio por la muerte de Pablo López Orosa

Estudiantes de la USC guardan un minuto de silencio por la muerte de Pablo López Orosa
Estudiantes de la USC guardan un minuto de silencio por la muerte de Pablo López Orosa

El periodista falleció el pasado viernes de forma inesperada en su casa de A Coruña

Varios alumnos de la Facultad de Ciencias de la Información de la USC ha guardado este lunes un minuto de silencio por el periodista fallecido el pasado viernes a los 34 años de edad, Pablo López Orosa, natural de Oza-Cesuras y premio Memorial Joan Gomis por su reportaje "La tregua de los zapatos".

"Estamos aquí para hacer un pequeño homenaje a un periodista y, personalmente, un amigo, que fue un ejemplo para todos y todas", ha declarado Lois Alcayde, escritor, periodista y compañero de López Orosa en la revista Luzes.

"Fue un hombre que reivindicó el derecho a ser periodista en muchos lugares y que habló de catástrofes y desastres en varios lugares del mundo que aquí no abrían ni un puñetero telediario", ha continuado Alcayde, en referencia al trabajo de López Orosa, experto en cobertura de conflictos internacionales como periodista independiente.

El pasado 31 de octubre, López Orosa regresó a su tierra natal procedente de Mozambique, pues desde el año 2013 se había dedicado a viajar a países con severos conflictos como 'freelance',

Estuvo en Oriente Medio, Centroamérica, África y en el sudeste asiático y, entre tanto, sacó tiempo para publicar la novela de intriga y memoria "Fálame do silencio" (Xerais), su ópera prima.

"Esto no es solo una tragedia, es muy injusto. Porque la muerte es muy injusta", ha afirmado Alcayde, que ha comparado al joven periodista con el Maestro Mateo, ya que según ha expresado, "llevaba a un artista dentro".

López Orosa trabajó para Onda Cero y la Agencia EFE y colaboró con medios como El País, El Mundo, La Marea o Público, y, en especial, la revista Luzes, en la que publicó sus reportajes y crónicas con asiduidad.

"Quería recorrer el mundo. Podía haber estado en un sillón y no lo estuvo. Fue un hombre que se movió muchísimo y siempre estuvo allí, para ayudar en lo que fuera necesario", ha expresado Alcayde, que asegura que todos los que le conocieron se llevaron "un pedazo de él" porque era alguien que "sabía comunicar".

"Además era una buena persona, porque en este oficio hay que ser buena persona y quedan muy pocas", ha destcado.

Su amigo y compañero ha señalado además que el joven periodista era "uno más de la familia de la USC", pues, según ha revelado, estudiaba un doctorado en la facultad.

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