El Chicle volvió una segunda vez al pozo para hundir el cuerpo de Diana Quer

El Chicle volvió una segunda vez al pozo para hundir el cuerpo de Diana Quer
El Chicle volvió una segunda vez al pozo para hundir el cuerpo de Diana Quer

El testimonio del capitán de la Unidad Central Operativa (UCO) deja claro que El Chicle volvió una segunda vez a la nave de Asados para hundir el cuerpo de Diana Quer al fondo del pozo

De vuelta a la sección sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña, con sede en Santiago de Compostela, para celebrar la séptima jornada del juicio contra José Enrique Abuín, más conocido como El Chicle o Chiquilín por sus vecinos de la zona de Rianxo, por el asesinato de Diana Quer.

El primero en declarar fue José Miguel Hidalgo, capitán de la Unidad Central Operativa (UCO), que estuvo ayudando en la investigación del caso a partir de enero del 2017, momento en el que se incorpora al equipo. Según su testimonio, Abuín los guió por la nave de Asados, "indicándonos dónde debíamos pisar y los huecos que había en el suelo para poder sortearlos".

En el momento que llegaron al sótano, lugar en el que se encontraba en cuerpo de la joven madrileña, el acusado le aseguró a Hidalgo que no quería acercarse más hasta el pozo por lo que le dio un par de indicaciones para llegar hasta la arqueta que abriría el silo.

"Yo pensaba que sería un pozo con brocal. Él no quería seguir avanzando", aseguró el agente de la UCO. "Tenía cierto reparo en ir hasta ahí, se negaba y se quedaba atrás" siguió el capitán para después escuchar la confesión del Chicle que le dijo que "tenía la imagen de la joven en su cabeza" y no quería volver a verla.

Según el testimonio de Hidalgo ante el jurado, Abuín habría dejado el cuerpo de Diana Quer en el pozo flotando y volvió un mes después al mismo lugar. Al abrir la tapa del pozo encontró el cadáver de la joven flotando en el agua y fue en ese momento cuando decidió hundirla colocándole los pesos en el cuerpo que la llevarían hasta el fondo.

De esta manera cobra sentido el primer ensayo hecho por Abuín que no llegó a ser del todo satisfactorio para después volver a realizarlo, esta vez con un cable de datos mucho más resistente, rodeando su cuerpo con una vuelta para ponerle los pesos en los extremos y que lo anclara al fondo.

Comentarios