PSOE y Unidas Podemos blindan su acuerdo para evitar la futuras discrepancias internas

PSOE y Unidas Podemos blindan su acuerdo para evitar la futuras discrepancias internas
PSOE y Unidas Podemos blindan su acuerdo para evitar la futuras discrepancias internas

Unidas Podemos y el PSOE han acordado mantener la disciplina de voto sobre el programa de gobierno, avisándose además con antelación de la presentación de iniciativas parlamentarias

A la espera de que Pedro Sánchez concrete la composición de su nuevo gabinete, PSOE y Unidas Podemos han blindado la relación del Ejecutivo de coalición con la creación de una comisión de seguimiento del acuerdo para evitar discrepancias internas y garantizar la estabilidad de la legislatura.

Un día después de la investidura del presidente socialista, que este miércoles ha prometido su cargo ante el rey, ambos grupos han suscrito un "Protocolo de funcionamiento, coordinación, desarrollo y seguimiento del acuerdo del gobierno progresista de coalición" que contiene la creación de dos mesas, una para coordinar el Gobierno y otra para la acción parlamentaria.

Las dos mesas velarán por el cumplimiento de los objetivos pactados entre ambas formaciones y de unificar criterios, así como consensuar posiciones políticas para desarrollar su programa.

En cuanto al grupo parlamentario, Unidas Podemos y el PSOE han acordado mantener la disciplina de voto sobre el programa de gobierno, avisándose además con antelación de la presentación de iniciativas parlamentarias que afecten al pacto o de aquellas no acordadas que tengan "alta repercusión".

Una de las aplicaciones prácticas del acuerdo es que los proyectos de ley presentados por el gobierno de coalición serán apoyados, defendidos y votados favorablemente por ambos socios, al igual que los presupuestos, a los que no se podrán presentar enmiendas sin acuerdo previo.

Todo esto a la espera de que Sánchez cierre la composición de su Gobierno que, aunque fuentes del Ejecutivo habían asegurado que era inminente, ahora retrasan a la semana que viene.

Una decisión que ha suscitado críticas en la oposición, pero que los socialistas justifican en la necesidad de perfilar al detalle la estructura del primer Ejecutivo de coalición de la actual democracia. 

"No es extraño que el presidente necesite unos días para armar un Gobierno. Ahora está haciendo modificaciones" con el propósito de conformar un Gobierno "estable, constructivo y que dure cuatro años", ha aseverado la vicepresidenta, Carmen Calvo.

Pese al vacío temporal de Gobierno, el gabinete de Sánchez también se ha puesto en contacto con el del presidente de la Generalitat, Quim Torra, para cerrar una primera conversación telefónica entre ambos y una primera reunión que sirva para iniciar la mesa de diálogo con Cataluña, que deberá convocarse en un plazo de 15 días desde la formación del Ejecutivo.

De momento, este viernes no está previsto que se celebre el Consejo de Ministros y, de hecho, no ha sido convocada la comisión de subsecretarios. Cabe la posibilidad de que haya un Consejo extraordinario a mitad de la próxima semana. 

Lo que sí ha hecho Sánchez este miércoles es prometer el cargo ante el rey en el Salón de Audiencias del Palacio de la Zarzuela.

El ya presidente se ha comprometido a gobernar "para hacer avanzar España con valores progresistas y sin dejar a nadie atrás" y "poniendo a las personas en el centro de la política. 

Cuando el monarca le ha dado la enhorabuena, Sánchez ha comentado: "Ocho meses para diez segundos". A esto, el jefe de Estado le ha apostillado que ha sido "rápido, simple y sin dolor", aunque, a renglón seguido, ha precisado en tono de broma que "el dolor viene después".

Para el PP, que Sánchez haya prometido el cargo sin nombrar ministros supone la primera "minicrisis" del Gobierno de coalición.

Una "minicrisis" que achacan al anuncio, por parte de Unidas Podemos, de sus nombramientos sin esperar a que lo hiciera el presidente electo.

Según el portavoz del PP en el Senado, Javier Maroto, Sánchez está "claramente enfurecido" por los anuncios de sus socios. "Se están tirando de los pelos antes de empezar y eso tiene un nombre que es minicrisis", ha enfatizado el responsable popular. 

También el líder del PP, Pablo Casado, ha arremetido contra Sánchez. Casado ha acusado al presidente de "engaño masivo a los españoles" por su prisa en formar Gobierno cuando ahora va a esperar hasta la semana que viene y ha advertido de que los populares intentarán que este Ejecutivo "dure lo menos posible". 

Por contra, el portavoz del grupo socialista en el Senado, Ander Gil, ha salido en defensa de Sánchez. Es "lógico", ha dicho, que una vez "superadas las dificultades" de la negociación para la investidura, el presidente se tome unos días antes de anunciar la composición de su gabinete de coalición. 

De hecho, el senador socialista ha insistido en que es "normal" que Sánchez espere unos días y ha recordado que su predecesor en Moncloa, Mariano Rajoy, tardó hasta diez días en nombrar ministros.

Comentarios
Lo más