Con mascarilla, usando gel desinfectante y sin dar la paz: las diócesis gallegas preparan la vuelta a misa

Con mascarilla, usando gel desinfectante y sin dar la paz: las diócesis gallegas preparan la vuelta a misa
Con mascarilla, usando gel desinfectante y sin dar la paz: las diócesis gallegas preparan la vuelta a misa

Ante la posibilidad de que Galicia alcance la próxima semana la fase 1 de la desescalada, las distintas diócesis gallegas han publicado unas guías para el regreso a misa de los fieles, que deberán acudir con mascarilla a la eucaristía y, tanto ellos como el sacerdote, utilizar frecuentemente gel hidroalcohólico. Además, se eliminará el contacto físico en todo lo posible, en particular en el momento de dar la paz.

Así lo especifican las normas dictadas desde los obispados gallegos que, no obstante, recuerdan que sigue vigente la dispensa a los creyentes de asistir a misa los domingos, algo que se puede sustituir por la oración en casa o por las liturgias online.

Esta posibilidad se convierte en recomendación para las personas que tengan algún tipo de síntoma de coronavirus o bien que pertenezcan a población de riesgo, también en el caso de los sacerdotes.

No obstante, si se alcanza la fase 1, desde el 11 de mayo podrá convocarse a los fieles para acudir a misa, algo para lo que las diócesis instan a que los espacios de culto estén "desinfectados conforme a las normas sanitarias" antes y después de las celebraciones.

Asimismo, se establecerá un control de aforo por parte de una persona designada para la materia --de un tercio del total en fase uno y de la mitad en fase dos-- y se ofrecerá a la entrada del templo gel hidroalcohólico o desinfectante similar para las manos. Tanto a la entrada como a la salida de la liturgia, las puertas de las iglesias permanecerán abiertas, para evitar que los fieles tengan que tocarlas.

Para asistir a misa, las diócesis solicitan a los fieles que hagan uso de las mascarillas mientras estén en la iglesia, que respeten la distancia de seguridad y que no toquen retablos o imágenes, al tiempo que recuerdan que las pilas de agua bendita "continuarán vacías".

SIN COROS, PAPELES NI CESTA DE LA COLECTA
Otras de las medidas que buscan reducir la aglomeración de personas y el contacto dentro de las iglesias es la recomendación de evitar coros en las celebraciones, limitando la música a voces individuales y un solo instrumento.

A mayores, explican, no se distribuirán hojas de cantos, pliegos para lecturas o cualquier otro objeto de papel, y no se pasará la cesta de la colecta, si no que se colocará en un lugar accesible para que se deposite allí la limosna.

El sacerdote que celebre la liturgia deberá desinfectar sus manos, junto el resto de concelebrantes, al inicio de la misa, así como antes de proporcionar a los fieles la comunión, que se entregará en la mano y evitando el contacto.

De hecho, con la intención de evitar riesgos en el momento de la comunión, se sustituirá el diálogo individual del fiel y el sacerdote por una oración grupal antes de comulgar --'El Cuerpo de Cristo nos guarde para la vida eterna' 'Amen'-- y el rito se hará después en silencio.

Finalmente, las diócesis gallegas mantienen la indicación de evitar dar la mano y otras formas de contacto físico en el rito de la paz, recordando que es posible prescindir de esta parte en las actuales circunstancias.

OTROS SACRAMENTOS
Las indicaciones de las diócesis a las parroquias para la reactivación de la actividad incluyen también disposiciones especiales relacionadas con otros sacramentos.

En concreto, a la hora de la confesión, apuestan por escoger un espacio que "permita mantener la distancia social asegurando la confidencialidad" y recuerdan que tanto el fiel como el confesor deben llevar mascarilla y desinfectarse las manos.

Para el bautismo, se recomienda un rito breve, así como emplear materiales desechables para las unciones, y que los contrayentes sean los únicos que manipulen anillos o arras en las bodas.

Las mismas precauciones de elementos desechables proponen para la unción de enfermos, de la que dispensan a los sacerdotes muy mayores o enfermos, sobre todo en el caso de personas enfermas de coronavirus.

Los funerales y las exequias "seguirán los mismos criterios de la misa dominical", haciendo hincapié en la necesidad de la distancia social y de cumplir con las recomendaciones de las autoridades.

De forma genérica, se mantienen como suspendidas las procesiones, así como aquellas celebraciones no fundamentales que reúnan a una importante cantidad de personas, como los aniversarios o las novenas. 
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